Se trata de un movimiento sociopolítico que combina el feminismo con el ambientalismo, señalan especialistas
Existe un abanico de orientaciones ecofeministas, las principales son: esencialistas o clásicas, espiritualistas, queer, animalistas, veganas y antiespecistas, así como constructivistas
  • La idea de reivindicar el papel de la mujer en la cultura se ha basado en el dualismo naturaleza/cultura. (Ilustraciones elaboradas con Copilot, de Explorer)

El término “ ecofeminismo ” fue acuñado por Françoise d’Eaubonne en 1974 bajo la consigna “feminismo o muerte” (le feminisme ou le mort), donde denunció el sexismo del movimiento ambientalista europeo de su época. Los orígenes del ecofeminismo se remontan a Simone De Beauvoir (1949) quien, a pesar de no considerarse ecofeminista, planteó el papel de exclusión y subordinación históricas de las mujeres, así como que a las mujeres se les ha identificado y relacionado de manera directa con la naturaleza. El famoso lema “ no se nace mujer, se llega a serlo ” denuncia la construcción antropocéntrica de los roles y estereotipos de género impuestos a las mujeres.

Alicia Puleo (2019) propone que la idea de reivindicar el papel de la mujer en la cultura se ha basado en el dualismo naturaleza/cultura, donde la naturaleza significa indiferenciación y carencia de conciencia, a diferencia del mundo humano y cultural (masculino), del que las mujeres han estado y, en ocasiones, siguen estando excluidas, relegándolas así a su papel “natural” de cuidadoras y madres.

El ecofeminismo combina al feminismo con el ambientalismo. Es un movimientosociopolítico, que afirma que hay conexiones importantes entre la dominación sobre las mujeres y otros sujetos de género precarizados, y la dominación sobre la naturaleza. Propone, desde el cuestionamiento al modelo actual, superar postulados racistas, antropocentristas, patriarcales, elitistas, sexistas y binaristas.

Existe un abanico de orientaciones ecofeministas, las principales son: esencialistas o clásicas, espiritualistas, queer, animalistas, veganas y antiespecistas, así como constructivistas. La orientación constructivista, cuyo análisis me parece profundo, cuestiona los binomios opresivos y esencialistas, y así permite comprender la realidad de una forma más amplia.

Retoma al género como construcción sociocultural y sostienen que no hay una esencia femenina (características afectivas o cognitivas propias ni naturales de las mujeres y otros sujetos de género) que sitúe a las mujeres más cerca de la naturaleza, sino que es el lugar histórico que, junto a las interacciones con el medio ambiente, ha sido asignado a las mujeres, que las hace ocupar espacios de proximidad en relación con la destrucción ecológica.

_______________________________________

Texto de la Dra. Celia Arteaga Conde. Coordinadora del Doctorado en Estudios Críticos de Génerodel Centro de Estudios Críticos de Género y Feminismos( CECRIGE ), Universidad Iberoamericana ( IBERO ) Ciudad de México.

_________________________________________

Bibliografía citada

  • Bustillos, S. (2005).Mujeres de tierra. Ambientalismo, feminismo y ecofeminismo. Nóesis. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, Volumen 15, Número 28, Instituto de Ciencias Sociales y Administración Ciudad Juárez, pp. 59-77.
  • De Beauvoir, S. (1949).El segundo sexo, Siglo veinte.
  • Herrero, A. (2017).Ecofeminismos: apuntes sobre la dominación gemela de mujeres y naturaleza, Ecología política. Cuadernos de debate internacional: Ecofeminismos y ecologías políticas feministas, Número 54.
  • Herrero, Y. (2012).Propuestas ecofeministas para un sistema cargado de deudas, Revista CLAR, Número 4.
  • Puleo, A. (2019).Claves Ecofeministas para rebeldes que aman a la tierra y los animales, Plaza Valdés.
  • Tapia, A. (2016).Ética ecológica y derechos de las mujeres: un acercamiento a los movimientos socioambientales en México, Dilemata, Año 8, Número 21, pp. 227- 252.

________________________________________

Notas relacionadas

Links de interés