Podría interesarte
PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
• La convivencia entre aficionados de distintos países está permitiendo que visitantes conozcan un México distinto al que suele aparecer en películas y series • El Mundial también está visibilizando causas sociales, expresiones ciudadanas y formas de hospitalidad que forman parte de la identidad nacional
AUTOR
Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional

Durante décadas, buena parte de la imagen internacional de México ha estado marcada por narrativas asociadas a la violencia, el narcotráfico y una estética audiovisual que suele presentar al país bajo filtros amarillentos o tonos sepia. Sin embargo, la experiencia que miles de visitantes están viviendo durante el Mundial 2026 podría contribuir a construir una percepción más amplia y compleja de la realidad mexicana.
Así lo consideró la Mtra. Claudia Arruñada, académica de la Licenciatura en Mercadotecnia de la Universidad Iberoamericana
"Estamos acostumbrados a vernos a través de la mirada del norte global, especialmente de Estados Unidos. Sin embargo, esa no necesariamente es la forma en que todo el mundo percibe a México", explicó.
La reflexión dialoga con lo señalado por el Dr. Alejandro Herrera, académico del Departamento de Comunicación de la IBERO, quien ha explicado que Hollywood ha recurrido históricamente al uso de filtros amarillos o sepia para representar a México como un territorio exótico, peligroso o atrasado, una decisión estética que termina reforzando estereotipos sobre el país.
Para Arruñada, el Mundial está permitiendo contrarrestar parcialmente esas imágenes mediante la experiencia cotidiana de quienes recorren las calles, utilizan el transporte público, conviven con residentes y participan en los festejos espontáneos que se han multiplicado en las ciudades sede.
La académica subrayó que el Mundial debe entenderse como un fenómeno cultural de gran escala y no únicamente como una competencia deportiva.
"Es un evento que permite conocer otras culturas, entender procesos migratorios, observar cómo conviven distintas identidades y encontrar espacios comunes en un contexto mundial cada vez más polarizado", indicó.
A su juicio, el torneo ofrece una oportunidad para que personas de distintos países descubran dimensiones de México que normalmente quedan fuera de los titulares internacionales.
Arruñada destacó que uno de los elementos que más ha llamado la atención de los visitantes es la capacidad de los mexicanos para construir espacios de celebración incluso en contextos complejos.
"Tenemos una tradición cultural muy particular. Somos una sociedad que encuentra formas de convivir y celebrar incluso cuando enfrenta problemas importantes", explicó.
Lejos de significar indiferencia, señaló, esta característica forma parte de una larga historia cultural que ha aprendido a combinar la alegría colectiva con la conciencia de las dificultades sociales.
La especialista también consideró relevante que la conversación pública durante el Mundial no ignore problemáticas como la crisis de desapariciones que enfrenta el país.
Recordó que en días recientes se registraron encuentros respetuosos entre aficionados extranjeros y colectivos de familiares de personas desaparecidas, mostrando que el interés internacional puede coexistir con la atención a las causas sociales.
"No se trata de esconder los problemas ni de presentar una versión idealizada de México. Se trata de comprender que la realidad es mucho más amplia y compleja", afirmó.
Otro de los fenómenos que, a juicio de Arruñada, ilustra la construcción de esta imagen alternativa es el caso de Merlín, el pato que se volvió viral durante el Mundial.
"Lo interesante es que son historias que no fueron diseñadas por ninguna campaña oficial. Surgen de la gente y terminan convirtiéndose en símbolos del torneo", explicó.
La académica sostuvo que estos episodios muestran cómo los grandes eventos deportivos terminan siendo apropiados por la ciudadanía, que genera sus propios relatos, espacios y formas de convivencia.
Finalmente, Arruñada consideró que el Mundial podría fortalecer el atractivo internacional de México no sólo como destino turístico, sino también como lugar para vivir, estudiar o emprender.
"Muchas personas están descubriendo aspectos del país que no conocían. Eso puede traducirse en futuras visitas, intercambios culturales e incluso en proyectos de migración", señaló.
Para la especialista, el legado más importante del Mundial podría ser precisamente ese: mostrar un México que no se limita a los estereotipos de la violencia ni a los filtros sepia del cine, sino que también está compuesto por hospitalidad, diversidad cultural, participación ciudadana y capacidad de encuentro.
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219