PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
7 DE MAYO DE 2026
Por: Mariana Domínguez Batis
AUTOR
Jefa de Prensa de la Dirección de Comunicación Institucional

• Académicas y académicos alertan que la revisión del tratado ya no es solo comercial, sino geopolítica y atravesada por migración, narcotráfico y disputa con China
• Especialistas señalan que México llega debilitado a la negociación por falta de estrategia industrial, diplomática y de diversificación económica
• El tratado T-MEC sostiene cerca de 30 millones de empleos en México y Estados Unidos
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ya no puede entenderse únicamente como una negociación comercial. Para especialistas de la Universidad Iberoamericana, el acuerdo atraviesa una transformación marcada por tensiones geopolíticas, presiones arancelarias, seguridad, migración, narcotráfico, competencia global y la creciente disputa de Estados Unidos con China.
Durante la mesa de análisis “T-MEC bajo presión: lo que México puede perder (y ganar) en la nueva renegociación”, organizada por la IBERO, académicas y académicos coincidieron en que el acuerdo atraviesa una transformación profunda impulsada por el endurecimiento de la política comercial de Estados Unidos y el regreso de medidas proteccionistas que contradicen el espíritu original del libre comercio. Además, señalaron que nuestro país llega a este proceso en una posición vulnerable, con una alta dependencia económica de Estados Unidos y sin una estrategia clara de diversificación productiva y comercial.
“La negociación no se trata simplemente de aranceles”, advirtió el Dr. Pablo Cotler Ávalos, académico del Departamento de Economía. “Debe servir para construir una economía más desarrollada e inclusiva, no solo para mantenernos como plataforma exportadora”.
El Dr. Gerardo Herrera Villanueva, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la IBERO, subrayó que el T-MEC sostiene millones de empleos a ambos lados de la frontera.
Señaló que entre 15 y 17 millones de puestos de trabajo en México dependen de la relación comercial con Estados Unidos, mientras que alrededor de 13 millones de empleos estadounidenses también están vinculados al intercambio con México. “No son solo cifras; son familias”, afirmó el especialista, al advertir que cualquier deterioro del tratado tendría efectos directos sobre millones de personas y sobre la estabilidad económica regional.
La Dra. Erika Ruiz Sandoval, coordinadora de la Licenciatura en Relaciones Internacionales y del Bachelor's Degree in International Relations, sostuvo que el clima de negociación es “muy desalentador”** y afirmó que** el gobierno mexicano “descuidó” la relación con Estados Unidos en años recientes**, permitiendo que la agenda comercial se contaminara con temas de narcotráfico y migración.
“México está bastante desdibujado en el escenario internacional”, señaló la especialista, quien advirtió que el país podría enfrentar una negociación “muy ruidosa, rigurosa y contaminada” por temas de seguridad.
La Dra. Aribel Contreras, coordinadora de la Licenciatura en Negocios Globales y del Bachelor's Degree in Global Business, afirmó que el proceso de revisión del T-MEC funciona hoy como un instrumento de política doméstica del presidente Donald Trump y como mecanismo de presión geopolítica sobre México y Canadá.
“No es únicamente un tema comercial”, explicó. “Es un instrumento de política exterior de Estados Unidos”.
La académica describió el escenario actual como un “nuevo desorden global”, marcado por medidas proteccionistas, amenazas arancelarias y una presión constante sobre México. También criticó que el país no fortaleciera su presencia diplomática y comercial antes de la renegociación.
Entre los errores señalados por Contreras estuvieron la desaparición de la Subsecretaría para América del Norte, la falta de cabildeo anticipado con Estados Unidos y Canadá, y la ausencia de una estrategia comercial de largo plazo.
Por su parte, el Dr. Herrera Villanueva recordó que México se convirtió en el principal socio comercial de Estados Unidos en buena medida por el desplazamiento de China en las cadenas globales de suministro.
“Fuimos beneficiarios colaterales del conflicto geopolítico entre Estados Unidos y China”, explicó.
Sin embargo, alertó que esa ventaja podría erosionarse si Washington y Pekín alcanzan nuevos acuerdos comerciales.
Las y los especialistas coincidieron en que el principal riesgo para México es su enorme dependencia del mercado estadounidense. Actualmente, más del 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos.
Cotler sostuvo que el país nunca construyó una verdadera política industrial alrededor del tratado y que gran parte del valor agregado de las exportaciones sigue dependiendo de insumos importados.
“México no es realmente una potencia exportadora; somos una economía ensambladora”, puntualizó al respecto Erika Ruiz.
Además, señalaron que los beneficios del T-MEC se han concentrado principalmente en el norte del país y en un número reducido de empresas (unas 5 mil), mientras persisten profundas desigualdades regionales.
Herrera agregó que la integración comercial entre ambos países hace improbable una cancelación total del acuerdo, aunque consideró muy probable que México termine con un tratado “menos óptimo” y acompañado de nuevos aranceles.
Las y los especialistas coincidieron en que los temas de violencia, narcotráfico y gobernabilidad seguirán pesando sobre la relación bilateral y sobre la negociación comercial.
“Estados Unidos ya no nos ve solo como socios; nos ve como una amenaza”, advirtió Erika Ruiz.
Gerardo Herrera sostuvo que la crisis de seguridad en México se convirtió ya en una carta de presión dentro de la negociación, mientras Cotler alertó que cualquier nuevo acuerdo podría ser fácilmente vulnerado políticamente por Washington bajo el liderazgo de Trump.
A pesar del escenario complejo, las y los académicos subrayaron la necesidad de fortalecer la capacidad negociadora del país, impulsar una política industrial de largo plazo y diversificar mercados para reducir la dependencia económica de Estados Unidos.
Por: Mariana Domínguez Batis
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219