Podría interesarte
PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
• El ministro de la SCJN, el Dr. Giovanni Figueroa, señala que cualquier decisión jurídica debe ponderarse de forma individual bajo el principio del interés superior • Cuatro de cada 10 delitos sexuales en México se cometen contra niñas, niños y adolescentes; sistema de justicia se debe adaptar a la niñez, apunta el Dr. Ricardo Ortega Soriano, Director del Departamento de Derecho • Cierra la IV Edición de la Cátedra “Construyendo Trayectorias: Vulnerabilidad y Oportunidades para las Infancias y Adolescencias”, organizada por la IBERO y la Università degli Studi di Milano-Bicocca
AUTOR
Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional · Contacto de prensa: luis.reyes@ibero.mx

Especialistas de la Universidad Iberoamericana (IBERO) y la Università degli Studi di Milano-Bicocca coincidieron en que prevenir la violencia, evitar la revictimización y construir una justicia adaptada a las infancias requiere transformar procedimientos, espacios, normas y formas de escuchar a niñas, niños y adolescentes.
También, concordaron que la violencia contra menores no puede enfrentarse únicamente desde la protección normativa, requiere que las instituciones las y los reconozcan como titulares autónomos de derechos, durante la mesa “Violencias contra las infancias”, de la IV Edición de la Cátedra “Construyendo Trayectorias: Vulnerabilidad y Oportunidades para las Infancias y Adolescencias”.
El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Dr. Giovanni Figueroa y académico del Departamento de Derecho de la IBERO, explicó que el cambio jurídico en México comenzó a consolidarse con la reforma de 2000 al artículo 4 constitucional y adquirió una nueva dimensión con las reformas de 2011, que colocaron el interés superior de la niñez como principio rector de las decisiones del Estado.
El Ministro subrayó que este principio debe aplicarse atendiendo las circunstancias particulares de cada caso y puede funcionar como un límite frente a las decisiones de las personas adultas.
Recordó una resolución reciente de la SCJN relacionada con prácticas conocidas como “terapias de conversión”, en la que se consideró que reducir una sanción penal por existir una relación familiar podía vulnerar la autonomía y dignidad de niñas, niños y adolescentes.
Destacó la evolución del derecho a la identidad, incluido el derecho de niñas, niños y adolescentes a conocer sus orígenes biológicos, aunque señaló que cualquier decisión debe ponderarse de manera individual bajo el principio del interés superior.
Cuatro de cada 10 delitos sexuales en México se cometen contra menores; alrededor de 93% de las víctimas de violencia sexual son niñas o adolescentes, señaló el Dr. Ricardo Ortega Soriano durante la IV Edición de la Cátedra “Los Derechos Humanos en una Perspectiva Universitaria entre México e Italia”.
El académico e investigador de la IBERO planteó que uno de los principales desafíos consiste en dejar de exigir que las infancias se adapten a un sistema diseñado para adultos.
“La justicia adaptada a las infancias” implica modificar espacios físicos, procedimientos y normas, además de incorporar equipos interdisciplinarios capaces de atender las particularidades psicológicas y emocionales de niñas, niños y adolescentes.
Advirtió que obligar a una víctima infantil a repetir su testimonio puede generar revictimización y dificultar su participación en los procesos judiciales. Entre las alternativas mencionó salas diseñadas para que niñas y niños puedan declarar sin entrar en contacto con sus agresores y con la intervención de especialistas.
Citó datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública según los cuales en 2024 se registraron 37 mil 812 delitos cometidos contra personas de entre cero y 17 años.
Para Ortega, el acceso a la justicia no constituye una concesión del Estado, sino un derecho exigible. Por ello, llamó a fortalecer la especialización del personal judicial, la coordinación institucional y los enfoques interseccionales.
Desde Italia, la profesora Claudia Pecorella, de la Università degli Studi di Milano-Bicocca, presentó una investigación basada en cerca de 470 sentencias del Tribunal de Milán correspondientes a 2023, 2024 y 2025. En un tercio de las resoluciones analizadas existían casos de violencia sexual contra menores; las víctimas eran mayoritariamente niñas.
La investigación encontró que cerca de 40% de los casos ocurrieron en el ámbito familiar, mientras que aparecieron situaciones en espacios urbanos, educativos y digitales. La especialista destacó la importancia de las escuelas para detectar señales de violencia, pues en algunos casos docentes fueron quienes identificaron por primera vez que una niña o niño estaba sufriendo.
El Dr. Hugo Yam Chale, académico de la IBERO, presentó una investigación realizada con docentes de educación básica en una comunidad de Yucatán y explicó que la victimización sexual infantil debe entenderse desde un modelo ecológico, que considere al niño, la familia, la escuela, la comunidad y las condiciones culturales y sociales.
Entre los factores identificados estuvieron la migración de madres y padres, la delegación del cuidado entre distintos adultos, los trayectos prolongados hacia la escuela, zonas oscuras o lotes baldíos y la falta de redes sólidas de protección. En este contexto, afirmó, redistribuir el cuidado no necesariamente significa construir una red efectiva de protección.
El investigador destacó que contar con una persona adulta de confianza puede ser determinante para que una situación de abuso sea revelada. Por ello, propuso una prevención igualmente ecológica, que involucre a familias, escuelas, comunidades e instituciones.
La mesa cerró con la participación de la Dra. Laura Guerrero, especialista en literatura infantil y juvenil de la IBERO, quien abordó la migración, los recuerdos y los olvidos desde el poder de la palabra.
La académica señaló que el relato permite visibilizar infancias que suelen quedar en los márgenes, entre ellas las migrantes, trabajadoras y cuidadoras. A partir de obras como Los niños perdidos, de Valeria Luiselli, y Dos conejos blancos, de Jairo Buitrago y Rafael Barajas, mostró cómo la literatura infantil puede abordar experiencias como la migración, la violencia, el miedo y la pérdida sin reducirlas a discursos exclusivamente adultos.
La mesa planteó una conclusión común desde el derecho, la psicología y la literatura: proteger a las infancias exige escucharlas, reconocer su autonomía y transformar las instituciones para que ninguna niña, niño o adolescente tenga que sufrir una segunda violencia al buscar justicia.
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219