Podría interesarte
PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
• Más de 70% de las pymes encabezadas por mujeres carecen de acceso a servicios financieros, señaló la Presidenta de la Comisión Nacional Antimonopolio y egresada de la IBERO • Una investigación sobre el futbol profesional mexicano detectó acuerdos para fijar salarios de las jugadoras; tras la intervención, algunas llegaron a ganar 20 o 30 veces más.
AUTOR
Jefa de Prensa de la Dirección de Comunicación Institucional · Contacto de prensa: mariana.dominguez@ibero.mx

Que 94% de quienes han sido sancionados por conductas contrarias a la competencia sean hombres no significa necesariamente que las mujeres incumplan menos la ley. También puede revelar algo distinto: que siguen estando fuera de muchos de los espacios empresariales donde se toman las decisiones que pueden derivar en estas prácticas.
Así lo planteó Andrea Marván, Presidenta de la Comisión Nacional Antimonopolio y egresada de Derecho de la Universidad Iberoamericana

Marván explicó que las conductas anticompetitivas suelen aparecer en grupos homogéneos cuyos integrantes mantienen relaciones durante años. Puso como ejemplo industrias en las que las mismas personas coinciden reiteradamente en reuniones, convenciones o espacios sociales y desarrollan la confianza necesaria para acordar precios o dividir mercados.
Por ello, el dato de que la gran mayoría de las personas sancionadas sean hombres también abre interrogantes sobre la escasa presencia femenina en posiciones de decisión.
“No necesariamente quiere decir que las mujeres no violan la ley”, advirtió. Una posibilidad, señaló, es que “las mujeres no están llegando a las posiciones de decisión en las que pasan estas cosas”.

Uno de los ejemplos más claros ocurrió en el futbol profesional mexicano. Marván recordó la investigación relacionada con el llamado Pacto de Caballeros, durante la cual también se detectó un acuerdo para fijar los salarios de las futbolistas profesionales.
Según relató, las jugadoras de categorías Sub-17 no recibían salario y se les cubría básicamente el transporte, mientras que los pagos para otras futbolistas rondaban los 2 mil pesos mensuales y podían alcanzar alrededor de 5 mil pesos. Las cantidades eran tan bajas que muchas tenían que desempeñar otros trabajos para poder sostenerse.
Marván recordó el testimonio de una futbolista que vivía en Ciudad de México y le explicó que simplemente no podía pagar una renta con lo que recibía del club.
Después de que la autoridad investigó y sancionó estas prácticas, señaló, los salarios comenzaron a abrirse y algunas jugadoras llegaron a ganar 20 o 30 veces más. Actualmente, añadió, ya existen casos de futbolistas profesionales que pueden recibir entre 200 mil y 300 mil pesos mensuales, aunque persiste una brecha frente a los ingresos de los hombres.
Para Marván, el caso demuestra de manera tangible que la política de competencia no se limita a vigilar precios o fusiones empresariales: también puede incidir en los mercados laborales, los salarios y las brechas de género.

La perspectiva de género también permite observar quién paga con mayor fuerza el costo de los mercados concentrados.
Las mujeres encabezan una proporción importante de los hogares de menores ingresos y enfrentan brechas salariales persistentes, explicó. Además, señaló que más de 70% de las pymes lideradas por mujeres carecen de acceso a servicios financieros, por lo que eliminar barreras al crédito, financiamiento y medios de pago puede tener efectos particularmente importantes para las emprendedoras.
Incluso en la economía digital aparecen nuevos desafíos. Marván mencionó la discriminación algorítmica, mediante la cual plataformas pueden mostrar u ocultar productos, opciones o información en función de si identifican a una persona como mujer u hombre.
La competencia económica, sostuvo, debe entenderse por ello más allá de la eficiencia de los mercados: cuando hay pocas empresas, acuerdos entre competidores o barreras para nuevos participantes, las consecuencias alcanzan el poder adquisitivo, los salarios, la innovación, la movilidad social y el acceso a derechos.

La conferencia magistral “Competencia económica, género y bienestar: una reflexión desde la Comisión Nacional Antimonopolio” fue organizada conjuntamente por el Centro de Estudios Críticos de Género y Feminismos (CECRIGE), el Departamento de Economía y el Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana.
La charla fue inaugurada por el Dr. Ricardo Alberto Ortega Soriano, Director del Departamento de Derecho, y contó con la participación de la Dra. Heidi Smith, académica del Departamento de Economía, así como de la Dra. Fernanda Cobo Armijo, académica del Departamento de Derecho y vinculada al Doctorado Interinstitucional en Derechos Humanos.
Durante el encuentro, Marván también destacó que la nueva Comisión busca incorporar estos cruces en su trabajo y recordó que casi la mitad de sus puestos directivos son ocupados por mujeres, mientras que 60% del Pleno está integrado por ellas, la primera mayoría femenina en la historia de la autoridad de competencia.
La cuestión, planteó, no consiste únicamente en preguntarse si un mercado funciona o si los precios son competitivos, sino quién puede participar en él, quién queda fuera y quién termina pagando más cuando la competencia desaparece.
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219