PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
24 DE ABRIL DE 2026
Por: Jorge Luis Cortés
AUTOR
Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional

Las recientes olas de calor que ya recorren México no son un fenómeno aislado, sino la evidencia de una tendencia más profunda: el territorio nacional se está calentando a un ritmo más acelerado que el promedio global. Mientras el planeta avanza hacia un incremento cercano a los 2 °C por siglo, México lo hace a una velocidad estimada de 3.2 °C, una diferencia que explica por qué los eventos extremos como el calor intenso son cada vez más frecuentes, largos y peligrosos.
La ciencia climática ha documentado que algunas regiones del mundo se calientan más rápido que el promedio global debido a condiciones específicas, como su ubicación geográfica, la disponibilidad de agua, la cobertura vegetal y los cambios en el uso del suelo. Así lo plantea un análisis del Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad (CENTRUS) de la Universidad Iberoamericana, publicado por el Dr. Juan Manuel Núñez en 2025, cuando el país también enfrentaba altas temperaturas.
En el caso de México, varios factores convergen:
Estos elementos hacen que el país no sólo experimente el cambio climático, sino que lo haga de forma más acelerada y desigual.
De acuerdo con reportes meteorológicos recientes, una onda de calor puede elevar las temperaturas entre 30 y 45 grados en gran parte del país durante los siguientes días, afectando simultáneamente a más de 20 entidades.
Este tipo de fenómenos ocurren cuando sistemas de alta presión “atrapan” el aire caliente durante varios días, impidiendo la formación de nubes y aumentando la radiación solar sobre la superficie.
Sin embargo, el cambio climático ha intensificado estos eventos: ahora son más frecuentes, más prolongados y con impactos más severos en salud, infraestructura y economía.
El Dr. Juan Manuel Núñez ya había advertido que el calor extremo no sólo eleva la temperatura, sino que modifica la habitabilidad de la ciudad, incrementa los riesgos para la salud y presiona sistemas como el agua, la energía y la movilidad.
Este trabajo también replanteaba la forma en que se construyen y gestionan las ciudades:
La clave, se advertía, está en entender que el cambio climático ya no es un escenario futuro, sino una condición presente que exige rediseñar las ciudades.
Por: Jorge Luis Cortés
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219