PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
27 DE MARZO DE 2026
Por: CECRIGE
AUTOR

• Estudio presentado por el Centro de Estudios Críticos de Género de la IBERO, en el marco del 8M, revela desigualdad en el impacto emocional del trabajo de cuidados no remunerado
• Investigación busca incidir en políticas públicas y en el debate sobre el sistema nacional de cuidados
Cuando se habla de trabajo doméstico y de cuidados, suele pensarse en tareas como cocinar, limpiar, acompañar a una persona enferma, cuidar a niñas y niños o a personas mayores. Sin embargo, detrás de estas actividades existe otra dimensión menos visible pero igualmente demandante: la responsabilidad constante de anticipar, planificar y organizar la vida cotidiana de otras personas.
A esta dimensión se le conoce como carga mental del cuidado no remunerado, la cual ha permanecido prácticamente fuera de las estadísticas y del debate público.
Para hacer visible esa dimensión del trabajo de cuidados no remunerados en México, la Universidad Iberoamericana, a través del Centro de Estudios Críticos de Género y Feminismos (CECRIGE) y el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) han desarrollado la primera encuesta nacional exploratoria.
Se tomó una muestra de 680 personas cuidadoras, cuyos resultados se expanden estadísticamente para representar a alrededor de **63 millones de personas que realizan labores de cuidado en el país. **

De izq. a der.: Dr. Pablo Gaitán, Director del Equide; Dra. Celia Arteaga, Dra. Laura Pedraza y Dra. Michelle Gama, del Centro de Estudios Críticos de Género.
Los resultados muestran que la carga mental asociada al cuidado tiene efectos claros en la vida cotidiana de quienes la experimentan, particularmente de las mujeres.
Entre las mujeres que realizan tareas de cuidado:
Los datos muestran que el impacto del cuidado no se limita al tiempo o al esfuerzo físico que implican las tareas domésticas o de apoyo, sino que también involucra una presión constante de organización, previsión y responsabilidad emocional que recae de forma desproporcionada en las mujeres.

“La conversación pública sobre el cuidado suele centrarse en cuánto tiempo se dedica a estas tareas, pero rara vez se habla de la responsabilidad mental que implica sostenerlas”, explica Michelle Gama Leyva, directora del Centro de Estudios Críticos de Género y Feminismos de la Universidad Iberoamericana.
De acuerdo con Michelle Gama, “la carga mental del cuidado significa estar permanentemente pensando en lo que otras personas necesitan: recordar citas médicas, prever alimentos, organizar rutinas o resolver imprevistos. Es una forma de trabajo que no siempre se ve, pero que tiene efectos concretos en la salud, el bienestar y las oportunidades de las mujeres.”

La investigación es liderada por Laura Pedraza Pinto, quien explica que la carga mental del cuidado constituye una dimensión poco estudiada del trabajo doméstico y de cuidados: “Cuando hablamos de cuidados solemos imaginar tareas físicas, pero la gestión mental del cuidado —anticipar necesidades, organizar recursos, coordinar tiempos— también es trabajo. Y es un trabajo que recae de forma sistemática en las mujeres”, señala.
Para Celia Arteaga Conde, investigadora del proyecto, estos resultados ayudan a comprender cómo se distribuyen las responsabilidades de cuidado dentro de los hogares: “Los datos sugieren que cuando los hombres cuidan suelen hacerlo con mayor apoyo de sus parejas, mientras que muchas mujeres cuidadoras enfrentan estas responsabilidades con menos redes de apoyo. Eso incrementa la carga emocional y mental asociada al cuidado”, explica.

La discusión sobre la carga mental del cuidado también se relaciona con debates más amplios sobre bienestar y desigualdad. Como ha señalado el economista Gerardo Leyva, gran parte del bienestar social se produce a través del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, aunque este permanezca fuera de los sistemas económicos tradicionales.
El proyecto fue financiado por la Dirección de Investigación y Posgrado de la Universidad Iberoamericana, y contó con el apoyo de la Dirección de Innovación Educativa, que colaboró en el procesamiento y análisis de los datos y en el desarrollo de las herramientas de visualización.
Como parte del proyecto, se desarrolló un tablero interactivo que permite explorar los resultados de la encuesta, visualizar distintas dimensiones del cuidado y analizar los datos a partir de distintos filtros sociodemográficos.
La encuesta presentada por la Universidad Iberoamericana busca contribuir a la medición del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, incorporando la dimensión mental del cuidado en el análisis del bienestar y la desigualdad de género. Para el CECRIGE es necesario visibilizar las consecuencias de la carga mental para poder empezar a distribuirla de formas más justas y éticas.
Por: CECRIGE
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219