Lo que conocemos como artesanía va mucho más allá de la creación de productos o de la importancia de la técnica. Es un proyecto social y político, una forma de relacionarse que refleja en cada pieza la narrativa de las comunidades que las crearon, cuenta un poco sobre las comunidades, es un tejido con significado que fortalece los lazos comunitarios a lo largo de todo el proceso de creación. En ello coincidieron las y los artesanos de distintos pueblos originarios reunidos en el conversatorioArte en Diálogo: un Encuentro sobre Arte y Artesanía, este 15 de noviembre en nuestra IBERO Ciudad de México.

De 13 al 16 de noviembre, la comunidad IBERO pudo adquirir artesanías en diversos puntos de la explanada del campus directamente de manos de sus creadores y creadoras. También hubo un taller de chaquira wixárika, una demostración de tejido con telar de cintura, una exposición y subasta en el vestíbulo de la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero, la proyección del documentalDesplazamiento forzado y la defensa del bosque en Oaxaca, y dos conversatorios. Todo ello como parte de la Feria Manos Abiertas, un encuentro anual organizado por nuestro Programa de Interculturalidad y Asuntos Indígenas( PIAI ), cuya edición de este año llevó el título deMundos Hechos a Mano.

Durante el conversatorioArte en Diálogo, Cynthia Nava Escamilla, estudiante de la Licenciatura en Historia del Arteen la IBERO, llamó a “dejar de querer nombrar al otro” antes de asumir si una pieza es arte o artesanía, y mejor preguntar a las personas creadoras si ellas mismas se consideran artistas o artesanas. Protestó también contra una concepción occidental de que la artesanía, al tener fines utilitarios –trastes, prendas de vestir, recipientes, etc.-- parece tener una categoría inferior al arte.

Sobre esta misma línea, Víctor Ojeda, parte de Servicios Integrales Émuri - Construcción de Mundos Alternativos Ronco Robles (SINÉ COMUNARR), preguntó: “¿El arte no puede ser útil o sabroso?, ¿tiene que perdurar?”, ya que una artesana mencionó que su familia se dedica a elaborar dulces típicos; los hacen en casa, sin añadir químicos, y lo hacen con amor. Otra artesana, alfarera, compartió que, en su caso, hay que platicar con el objeto que se está elaborando, porque “el barro tiene memoria”.

Cynthia Nava y Víctor Ojeda, junto con Diana Sandoval, del PIAI, más que ponentes, fueron en realidad moderadores en este conversatorio en el que el protagonismo lo tuvieron las y los artesanos que conformaban el público. Ellas y ellos compartieron sus experiencias en la elaboración de artesanía, como el hecho de que son actividades que se aprenden en casa con la familia, y no en escuelas, o que ésta es una manera de preservar sus tradiciones y las lenguas indígenas, o que con ello se fomenta la comunicación y la convivencia; “vamos tejiendo los hilos y tejiendo la palabra”, dijo una artesana.

También expresaron sus preocupaciones, como la llegada de las nuevas tecnologías y su efecto sobre las juventudes, el cultivo masivo de aguacate y frutos rojos o el crimen organizado. El segundo conversatorio, en el último día de la Feria, fueCantos de Conciencia: Nutriendo el Aprendizaje Alternativo.
Texto y Fotos: Yazmín Mendoza
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