PRENSA IBERO
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17 DE ABRIL DE 2026
Por: Mariana Domínguez Batis
AUTOR
Jefa de Prensa de la Dirección de Comunicación Institucional

En una visita a un museo de ciencia, el Dr. José Muñiz Fernández, exrector de la Universidad Nebrija, se encontró con una máquina perforadora de tarjetas como la que utilizó en sus inicios en psicometría. Aquellos sistemas, recordó, concentraban el procesamiento de datos que hoy puede realizar un solo dispositivo portátil en tiempo real, en vez de en semanas.
El contraste ilustra el cambio de era: actualmente, la medición psicológica se apoya en inteligencia artificial capaz de procesar grandes volúmenes de información y adaptar pruebas en función de las respuestas de cada persona. Frente a este escenario, advirtió, la disciplina enfrenta el reto de fortalecer sus métodos para no quedar rezagada.
Durante la conferencia magistral “Medición psicológica en la era de la inteligencia artificial”, realizada en la Universidad Iberoamericana (IBERO) en el marco del 75 aniversario de su Departamento de Psicología, el especialista de la Universidad de Nebrija enfatizó que toda intervención profesional depende de una evaluación sólida.

Sobre el papel de la inteligencia artificial, Muñiz Fernández reconoció que ya se utiliza en ámbitos clínicos y organizacionales, e incluso puede simular empatía en la interacción con personas usuarias.
Sin embargo, enfatizó que esto no sustituye el papel profesional. “Hay que combinar roles”, señaló, al llamar a aprovechar las herramientas tecnológicas sin reemplazar el juicio humano.
“Si falla la evaluación, todo lo demás falla”, sostuvo ante estudiantes y académicas y académicos, al explicar que un diagnóstico preciso requiere integrar datos, instrumentos y juicio clínico.

En ese sentido, subrayó que medir lo psicológico implica complejidad, ya que intervienen factores biológicos, sociales y culturales. Por ello, la evaluación debe responder a preguntas clave como qué se mide, quién participa y cómo se comunican los resultados.
Además, advirtió que, aunque el juicio clínico es relevante, los datos provenientes de instrumentos de medición suelen ofrecer mayor capacidad predictiva cuando se utilizan de forma adecuada.
El académico explicó que la psicometría ha evolucionado de modelos tradicionales a esquemas más sofisticados, impulsados por el desarrollo tecnológico. Hoy es posible evaluar a las personas en tiempo real mediante dispositivos móviles, lo que permite captar información en contextos cotidianos.
Asimismo, destacó que herramientas como el análisis de grandes datos y los modelos adaptativos han cambiado la forma de diseñar, aplicar e interpretar pruebas psicológicas.
No obstante, advirtió que estas innovaciones también implican riesgos, como el uso inadecuado de instrumentos o la falta de comprensión metodológica, por lo que insistió en la necesidad de formación especializada.

Finalmente, subrayó que el principal desafío para estudiantes y profesionales será la capacidad de adaptación en un entorno de cambio constante. La habilidad más valorada, dijo, será la disposición a seguir aprendiendo.
“El conocimiento técnico dura pocos años”, advirtió, al exhortar a las nuevas generaciones a prepararse para integrar tecnología y comprensión humana en su práctica profesional.
Por: Mariana Domínguez Batis
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