10 DE JUNIO DE 2026
¿Cómo evitar deprimirme o ponerme agresivo si pierde México en el Mundial? Académico IBERO nos explica
PRENSA IBERO
10 DE JUNIO DE 2026
PRENSA IBERO
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Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional

La Mtra. María Amparo Oliver, docente de la Especialidad en Intervención Psicosocial en Emergencias de la IBERO, explica por qué algunas personas experimentan tristeza, enojo o incluso conductas violentas tras una derrota deportiva y comparte recomendaciones para gestionar las emociones durante la Copa Mundial 2026
La pasión que despierta el futbol puede unir a millones de personas frente a una pantalla, llenar plazas públicas y provocar celebraciones memorables. Sin embargo, para algunas personas, una derrota de su selección o de su equipo favorito puede desencadenar reacciones mucho más intensas: tristeza profunda, enojo desproporcionado, discusiones familiares o incluso conductas agresivas.
Con la Copa Mundial de la FIFA 2026
De acuerdo con la especialista, cuando una persona experimenta un colapso emocional tras un resultado deportivo, generalmente no se trata únicamente del partido.
"Lo que suele ocurrir es que las personas depositan una gran cantidad de energía emocional en el equipo, en los jugadores o en el torneo. Cuando el resultado no coincide con sus expectativas, aparece una sensación de frustración que puede revelar otros asuntos personales que no han sido procesados adecuadamente", explica.
Desde la psicología, este fenómeno se conoce como proyección. Es decir, las personas colocan en un equipo deportivo deseos, esperanzas, frustraciones o necesidades emocionales que van mucho más allá del resultado de un partido. Por ello, cuando llega una derrota, la sensación de pérdida puede sentirse más intensa de lo que racionalmente parecería justificable.
Para la académica, la mejor herramienta para prevenir reacciones extremas es aprender a reconocer las señales que el propio cuerpo envía antes de que las emociones se desborden.
Apretar los dientes, tensar los músculos, moverse constantemente en el asiento, sentir aceleración en la respiración o experimentar una creciente irritación son algunos de los indicadores de que el estrés está aumentando. Cuando estas señales aparecen, recomienda detenerse un momento y realizar ejercicios sencillos de respiración y relajación.
La especialista señala que una estrategia útil consiste en recordar que, aunque el futbol genera emociones intensas, sigue siendo un evento deportivo y no una amenaza real para la vida de las personas.
"Es importante darle a las cosas una dimensión adecuada. Estamos hablando de un partido de futbol, no de una situación que ponga en riesgo nuestra integridad o la de nuestras familias", explica.
Lejos de reducir el deporte a una simple competencia, Oliver considera que el futbol posee un enorme potencial educativo.
A su juicio, jugadores, entrenadores, árbitros y directivos tienen la capacidad de convertirse en modelos de regulación emocional para millones de personas. La manera en que celebran una victoria o enfrentan una derrota puede transmitir lecciones de respeto, resiliencia y convivencia, especialmente entre niñas, niños y jóvenes.
"Los deportistas tienen el superpoder de enseñar a ganar y también a perder", afirma.
La especialista destaca que reconocer el esfuerzo propio y el del rival, agradecer el juego y valorar el espectáculo más allá del marcador son actitudes que ayudan a construir una relación más saludable con el deporte.
Uno de los fenómenos más comunes en el futbol es la indignación colectiva ante decisiones arbitrales. Sin embargo, la académica señala que, en ocasiones, la intensidad de estas reacciones puede estar relacionada con experiencias previas de injusticia que las personas proyectan sobre el partido.
Cuando alguien percibe que un árbitro actuó de manera injusta, puede conectar emocionalmente con otras situaciones de su vida en las que sintió abuso, desigualdad o impotencia. Esto contribuye a explicar por qué ciertas decisiones deportivas provocan respuestas tan intensas.
Por ello, recomienda detenerse un momento antes de reaccionar impulsivamente y preguntarse si la molestia corresponde realmente a lo ocurrido en la cancha o si está relacionada con otras experiencias personales.
Con base en los principios de la regulación emocional, la especialista propone algunas recomendaciones para disfrutar el torneo sin que las emociones tomen el control:
Reconocer las señales físicas de tensión antes de que aumenten.
Realizar ejercicios de respiración cuando aparezca ansiedad o enojo.
Recordar que se trata de un evento deportivo y no de una emergencia real.
Disfrutar el juego más allá del resultado final.
Evitar que la identidad personal dependa completamente del desempeño de un equipo.
Paradójicamente, mientras millones de personas se preparan para vivir intensamente el Mundial, especialistas de la Universidad Iberoamericana trabajan en la preparación para situaciones que sí constituyen emergencias reales.
La Mtra. Oliver destaca que la Especialidad en Intervención Psicosocial en Emergencias forma profesionales capaces de atender a personas afectadas por desastres naturales, situaciones de violencia, eventos masivos, accidentes o crisis colectivas. Asimismo, señala que algunos de los docentes vinculados al programa participan en labores relacionadas con la preparación para posibles contingencias durante la Copa Mundial 2026.
Aunque la expectativa es que el torneo transcurra con normalidad, la especialista subraya que contar con profesionales capacitados para responder a emergencias psicológicas y sociales resulta indispensable en eventos que reunirán a miles de personas.
Por ello, su invitación es sencilla: disfrutar el futbol, celebrar los triunfos, aceptar las derrotas y recordar que, al final del día, ningún marcador debería poner en riesgo nuestro bienestar emocional ni nuestras relaciones con los demás.
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