Podría interesarte
PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
• Comenzar una licenciatura durante el semestre de primavera permite elegir carrera con mayor claridad, incorporarse a grupos más pequeños y personalizados, así como realizar el proceso de admisión con calma
AUTOR
Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional · Contacto de prensa: jorge.cortes@ibero.mx

¿Elegiste una carrera, pero descubriste que no era para ti? ¿Decidiste hacer una pausa después de la preparatoria? ¡No alcanzaste a realizar los trámites de admisión o simplemente necesitabas más tiempo para pensar? Ninguna de estas situaciones significa que hayas perdido un año: enero también es una fecha de ingreso a la universidad.
Aunque agosto suele percibirse como el momento natural para iniciar una licenciatura, el semestre de primavera representa una nueva oportunidad para quienes cambiaron de opinión, atendieron una situación personal o prefirieron tomar una decisión profesional sin apresurarse.
La Dra. Alin Moreno, Coordinadora de
“No hay ciclos ni tiempos definidos”, afirma la especialista en entrevista con Prensa IBERO.
En las generaciones recientes, ha observado que algunas y algunos jóvenes esperan un semestre o incluso se toman un año sabático para descansar, viajar, resolver asuntos personales, reflexionar sobre su futuro o asegurarse de haber elegido la carrera indicada.
Esta pausa no necesariamente representa tiempo perdido. Por el contrario, puede evitar que una de las decisiones más importantes de la vida se tome en medio de la presión por terminar la preparatoria, realizar trámites y responder inmediatamente qué se desea hacer profesionalmente.
No todas las personas descubren su vocación al mismo tiempo. Algunas comienzan un proceso de admisión con una carrera en mente y después encuentran otra opción más cercana a sus intereses; otras necesitan conocer mejor los programas antes de comprometerse con una trayectoria de cuatro o cinco años.
Esperar hasta enero permite investigar con mayor profundidad la oferta académica de la IBERO, comparar planes de estudio y acercarse a licenciaturas e ingenierías que quizá no se habían considerado.
La Dra. Moreno explica que algunas y algunos aspirantes llegan con una elección definida, pero, al conocer la oferta universitaria, descubren programas relacionados con campos emergentes como la inteligencia artificial, la biotecnología o la sustentabilidad.
“Conocer oportunamente las opciones te da un panorama de lo que existe y que quizá no sabías que existía”, señala.
Comenzar el proceso desde ahora no obliga a tomar una decisión inmediata. Las y los aspirantes pueden solicitar orientación vocacional, recorrer el campus, conversar con las direcciones de los programas académicos y resolver dudas junto con sus familias.
Quienes ingresan a la universidad en primavera no se incorporan a una generación que comenzó meses antes. De acuerdo con la Coordinadora de Admisión, conforman grupos propios y cursan sus semestres de manera regular.
Por ello, entrar en enero no significa perder una generación ni comenzar con desventaja.
Además, las generaciones que ingresan durante este periodo suelen ser más pequeñas, lo que favorece una atención personalizada y puede reducir el estrés que algunas personas experimentan al incorporarse a grupos numerosos.
Esta dinámica puede ser especialmente favorable para estudiantes que prefieren ambientes más íntimos, necesitan una transición gradual hacia la educación superior o enfrentan determinadas necesidades psicosociales.
“Somos una universidad humanista donde la persona importa”, sostiene la Dra. Moreno.
Este principio se refleja en un modelo que reconoce que cada estudiante tiene circunstancias, necesidades y ritmos diferentes, así como en la existencia de servicios orientados a favorecer la inclusión, el acompañamiento y el bienestar.
A través de Vida IBERO, aspirantes, madres, padres y personas tutoras pueden participar en actividades y experiencias para conocer la Universidad desde dentro.
La iniciativa ofrece talleres grupales de orientación vocacional, sesiones individuales, pláticas informativas y recorridos por el campus. También facilita el contacto con las áreas académicas para conocer los programas y resolver dudas antes de tomar una decisión.
Entre sus actividades se encuentra el tradicional Brunch IBERO, que incluye recorridos, sesiones informativas y presentaciones sobre las diferentes carreras. El próximo se realizará el 29 de agosto, a las 8:45 horas. Regístrate aquí.
Las visitas guiadas están disponibles durante todo el año. Conoce más y solicita una visita.
Para quienes cambiaron de opinión o todavía dudan entre dos o tres carreras, la Universidad cuenta con Horizonte IBERO, un programa de semestre cero que permite explorar distintas áreas académicas antes de elegir definitivamente.
Las y los participantes reciben una credencial institucional, utilizan instalaciones y servicios universitarios y pueden integrarse a actividades deportivas, culturales y recreativas. Además, cursan asignaturas relacionadas con las licenciaturas que están considerando.
Por ejemplo, una persona que duda entre Comunicación y Diseño puede cursar una materia de cada programa. Cuando decida qué carrera estudiar, la asignatura correspondiente podrá acreditarse si forma parte del plan elegido y se cumplieron los requisitos académicos.
Horizonte IBERO también permite cursar Integración Universitaria, inglés y materias propedéuticas. Asimismo, ofrece acompañamiento, pláticas y tutorías para fortalecer conocimientos y ayudar a las y los participantes a identificar su vocación.
“No es una prueba ni un laboratorio”, aclara la Dra. Moreno.
Se trata de una experiencia académica real que facilita la transición hacia la vida universitaria y permite aprovechar el semestre mientras se define el camino profesional.
El programa abre tanto en agosto como en enero. También puede ser una alternativa para quienes tienen pendiente alguna materia o examen de preparatoria, desean realizar una pausa o quieren mantenerse activos mientras resuelven su situación académica.
Durante agosto, la IBERO recibió a casi dos mil estudiantes de nuevo ingreso. Al mismo tiempo, la Universidad ya registra un avance favorable en la incorporación de la generación que comenzará sus estudios en enero.
Para la Dra. Moreno, esto demuestra que cada vez más jóvenes y familias reconocen el semestre de primavera como una opción válida para iniciar la educación superior.
La especialista recomienda no esperar hasta los últimos meses del año para buscar información. Acercarse con anticipación permite revisar requisitos, conocer programas, explorar apoyos y realizar el proceso de admisión al ritmo de cada aspirante.
La IBERO ofrece dos rutas iniciales: solicitar una cita para conocer el campus, la oferta académica y las modalidades de ingreso, o reunirse con la dirección del programa cuando ya existe interés por una licenciatura específica. También es posible consultar en línea los planes de estudio, las fechas relevantes y las alternativas de financiamiento.
Comenzar en primavera puede permitir que las y los jóvenes lleguen a la Universidad más descansados, seguros de su decisión y preparados para la nueva etapa.
Si cambiaste de opinión, necesitaste una pausa o agosto no fue tu momento, no perdiste un año. Enero también puede ser el comienzo.
WhatsApp: 55 1489 7612
Teléfono: 55 5950 4000, extensiones 7440 y 4378
Correo: atencion.preuniversitaria@ibero.mx
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219