Clasificar y señalar como “
homofóbicos ”, “
transfóbicos ” y “
racistas ” los dichos del
presidente de Estados Unidos en torno al
género y la
diversidad puede ayudar a que estas ideas no se propaguen en
México y otras partes del mundo, consideró la
Dra. Alma Beltrán y Puga, profesora del
Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, e investigadora del
Centro de Estudios Críticos de Género y Feminismos (
Cecrige ) de la misma IBERO.
La especialista conversó con
Prensa IBERO y analizó el discurso inaugural de
Donald Trump como presidente: “para que tengamos una especie de límite a Estados Unidos y a estos discursos ‘homofóbicos’, ‘transfóbicos’ y ‘racistas’ tenemos que clasificarlos como tales”.
En su primer mensaje a la nación estadounidense, Donald Trump confirmó que su gobierno adoptará como política oficial el reconocimiento exclusivo de dos identidades de género, hombre y mujer, y en el estreno de su segundo mandato firmó la orden ejecutivaDefending Women From Gender Ideology Extremism and Restoring Biological Truth to the Federal Government (Defendiendo a las Mujeres del Extremismo Ideológico de Género y Restaurando la Verdad Biológica en el Gobierno Federal), que ordena a burócratas a emplear el término ‘sexo’ y no ‘género’, clasificaciones que se reflejarán en documentos gubernamentales, incluyendo pasaportes y visas.
Además, medios de comunicación reportaron que el gobierno republicano instruyó a la Oficina de Gestión y Presupuesto y a la Oficina de Gestión de Personal coordinarse con agencias federales y poner fin a los mandatos, políticas y actividades de los programas de diversidad, inclusión y equidad en ese país.
La Dra. Alma Beltrán y Puga advirtió que las acciones del magnate implican regresar a pensar el género a través de los binarios, provocando discriminación contra quienes desean ejercen un tipo de masculinidad o feminidad que no sea la tradicional. Además, “en este entendimiento biológico del sexo, de si tú naciste hombre o mujer, el gobierno no te va a reconocer si quieres hacer una transición, y esto afecta mucho a las personas transgénero ”, toda vez que “van a tener muchos problemas para adecuarse a estas normativas que son muy discriminatorias y homofóbicas, y reavivan la discusión de si el sexo es biológico y el género es cultural, debates que fueron importantes en los años 80 y que vuelven a tener posiciones muy conservadoras y radicales como las de Trump”.

En su discurso de asunción, el habitante de la Casa Blanca también advirtió sus deseos de forjar una sociedad basada en el mérito, sin considerar la etnicidad ni la diversidad: “Vamos a forjar una sociedad que no conozca la etnia ni el color, que se base en el mérito”. También adelantó la eliminación de los programas federales que tenían como fin corregir desigualdades históricas porque, considera, perjudican a los hombres blancos.
La académica de la IBERO también se refirió a estas políticas: “La sociedad de la meritocracia es una sociedad muy discriminatoria porque, evidentemente, no todo mundo, por temas de raza, clase o identidad de género, tiene las mismas oportunidades en la vida; es tan así que Estados Unidos ha hecho mucho por las políticas afirmativas e incluso puso fin a la segregación racial, porque precisamente reconoció que esa sociedad ciega al color, ciega a las diferencias de raza y de género, era una sociedad que no estaba funcionando en términos igualitarios, que no era una sociedad democrática”.
“Es un muy mal mensaje que regresemos a esas ideas que con tanto esfuerzo hemos rechazado. Las medidas jurisprudenciales y las políticas afirmativas eran una manera de decir “sí” a la igualdad, y ahora parece que estamos diciendo “sí” a la discriminación”, lamentó la especialista.
La entrevistada criticó que, desde su punto de vista, Donald Trump trate de negar la diversidad a través de decretos presidenciales, y consideró que, en la práctica, no todas las personas se ceñirán a la manera de pensar del mandatario.
“Parece que los movimientos feministas también van a sufrir mucho”, dijo Beltrán y Puga respecto al gobierno estadounidense entrante, y solicitó no dejar de lado la “regresión en los temas de los derechos sexuales y reproductivos” y a las afectaciones que puedan existir en contra de las mujeres “que no calcen con esos ideales de mujer tradicional que Trump tiene en su cabeza”.
Sobre el riesgo de la llegada de la ideología de Donald Trump a otras partes del mundo, principalmente a México, la investigadora del Cecrige de la IBERO recordó que “nuestra Constitución abraza la igualdad y la no discriminación” y dijo que “no veo a la presidenta Claudia Sheinbaum sacando decretos para decir ‘ahora sólo hay dos géneros’ ".
El problema, indicó la docente, es que hay quien ve a la nación gobernada por Donald Trump como modelo a seguir, y que “muchas personas que son muy conservadoras sí piensan ‘ah, pues Estados Unidos lo está haciendo, entonces está bien, ¿no?' ”.
En estos momentos, consideró la profesora, son de vital importancia los ejercicios de crítica y análisis.
El Centro de Estudios Crítico de Género y Feminismos (Cecrige) es una iniciativa de la IBERO para contribuir al desarrollo de una sociedad basada en la igualdad entre los géneros y en la prevención y eliminación de todo tipo de violencia basada en la diversidad sexo-genérica. Este Centro tiene el compromiso de formar personas especializadas en el marco de la teoría crítica de género y los feminismos contemporáneos; generar conocimiento académico interdisciplinar de vanguardia, y vincularse con instancias académicas, gubernamentales, empresariales, y de la sociedad civil.
Texto: Jorge Luis Cortés
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