PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
15 DE MAYO DE 2026
Por: Jorge Luis Cortés
AUTOR
Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional

La Ciudad de México necesita comenzar a pensar proyectos urbanos de largo plazo que permitan convivir con el agua, en lugar de intentar expulsarla rápidamente de la ciudad. Así lo señalaron especialistas de Ingeniería Civil de la Universidad Iberoamericana, quienes advirtieron que las inundaciones y colapsos viales que se agravan cada temporada de lluvias son consecuencia de problemas estructurales acumulados durante décadas.
Para el Dr. Agustín Ortega, académico de Ingeniería Civil del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil de la IBERO, la capital mexicana arrastra limitaciones históricas derivadas de haber sido edificada sobre un sistema lacustre: “La ciudad tiene sistemas de transporte y drenaje que ya resultan obsoletos. Desde su origen, esta es una ciudad asentada en un valle cerrado, donde naturalmente el agua no fluye hacia otro lugar”.
Junto con el Mtro. Miguel Ángel González, académico del mismo programa, los especialistas señaló que el crecimiento desmedido de la ciudad, la impermeabilización del suelo y la extracción intensiva de agua subterránea han provocado un deterioro progresivo de la infraestructura hidráulica.
Uno de los fenómenos más graves que enfrenta la ciudad son los hundimientos diferenciales del suelo, ocasionados principalmente por la extracción de agua del subsuelo.
Miguel Ángel González explicó que alrededor del 70 por ciento del agua consumida en la Ciudad de México proviene de pozos profundos, lo que provoca que el terreno se compacte y descienda gradualmente: “El problema es que la ciudad sigue hundiéndose, especialmente en las zonas de suelo arcilloso. Esto afecta directamente al drenaje, porque las tuberías funcionan por gravedad y necesitan cierta inclinación para operar correctamente”. Con el paso del tiempo, añadió, los hundimientos modifican las pendientes originales de las tuberías: algunas quedan prácticamente horizontales y otras incluso terminan en contrapendiente, lo que impide que el agua fluya adecuadamente.
A esto se suma que gran parte de la infraestructura hidráulica fue construida con materiales rígidos hace varias décadas: “Muchas tuberías tienen entre 30 y 50 años de vida útil. Los hundimientos hacen que se deformen y terminen rompiéndose”.
González explicó que aunque actualmente se utilizan materiales plásticos más flexibles y resistentes, reemplazar toda la red de drenaje de la capital sería una obra gigantesca y poco viable en el corto plazo: “No sólo habría que cambiar materiales. También habría que aumentar diámetros porque la ciudad actual ya superó por mucho la capacidad para la que fueron diseñadas esas tuberías”.
Los especialistas señalaron además que la capital se ha convertido en una enorme superficie impermeable debido al crecimiento de avenidas, vialidades y desarrollos urbanos cubiertos de concreto y asfalto.
“El agua de lluvia ya no se infiltra al subsuelo. Lo que hacemos es expulsarla lo más rápido posible hacia el drenaje, mezclándola además con aguas residuales”, explicó Ortega. Esa lógica, señalaron, agrava tanto las inundaciones como la escasez de agua.
Por ello, los académicos consideran que la Ciudad de México debe comenzar a transformar su modelo urbano hacia uno que permita convivir con el agua y aprovecharla.
Los especialistas señalaron que existen ejemplos internacionales de ciudades que han logrado adaptarse a entornos hídricos complejos.
Ortega mencionó particularmente los casos de Venecia y algunas ciudades de Países Bajos, donde parte de la infraestructura urbana ha sido diseñada para coexistir con el agua en lugar de combatirla: “Tenemos que empezar a pensar en avenidas y espacios urbanos que también funcionen como zonas de regulación hídrica. Ciudades enteras han entendido que no se puede pelear eternamente contra el agua”.
En ese sentido, explicaron que algunas vialidades de la capital, como Viaducto o Río Becerra, siguen antiguas rutas naturales de ríos, por lo que históricamente tienden a inundarse.
La propuesta, aclararon, no consiste en una transformación inmediata, sino en construir proyectos integrales de mediano y largo plazo que permitan rediseñar gradualmente ciertas zonas urbanas para captar, regular y aprovechar agua pluvial.
Aunque plantean una transformación urbana profunda, los especialistas insistieron en que existen acciones inmediatas que pueden reducir considerablemente las afectaciones actuales. Entre ellas, destacaron el desazolve permanente del drenaje, el mantenimiento preventivo de coladeras y vasos reguladores, así como una mejor gestión de residuos sólidos.
“Muchas coladeras están completamente saturadas de basura. Parte del problema también es ambiental y cultural”, advirtió González.
Asimismo, señalaron que barrancas y vasos reguladores requieren mantenimiento constante para evitar que residuos obstruyan el flujo del agua durante lluvias intensas.
Finalmente, los académicos subrayaron la necesidad de formar nuevas generaciones de especialistas capaces de enfrentar los desafíos urbanos, hidráulicos y ambientales de la capital.
“Necesitamos ingenieras e ingenieros civiles bien preparados que entiendan cómo sus decisiones afectan directamente la vida de las personas y el futuro de las ciudades”, expresó Ortega.
Por ello, invitaron a estudiantes de preparatoria y jóvenes interesados en resolver problemas urbanos a conocer la Ingeniería Civil de la Universidad Iberoamericana, en la que se forman profesionistas enfocados en infraestructura, movilidad, sustentabilidad y resiliencia urbana.
Por: Jorge Luis Cortés
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219