Podría interesarte
PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
• El histórico apagado del LHC para dar paso a su mayor modernización también es un momento para reconocer a estudiantes e investigadores de la Universidad Iberoamericana que han contribuido a uno de los proyectos científicos más ambiciosos de la humanidad
AUTOR
Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC), la máquina científica más grande y poderosa del mundo, inició este 29 de junio su tercer gran periodo de mantenimiento, conocido como Long Shutdown 3 (LS3). Durante los próximos cuatro años, el acelerador permanecerá apagado para ser transformado en el High-Luminosity Large Hadron Collider (HL-LHC), una versión capaz de producir hasta diez veces más colisiones y abrir la puerta a nuevos descubrimientos sobre la materia, la energía y el origen del universo.
Este alto técnico marca una pausa para el CERN, pero también ofrece la oportunidad de recordar que el talento de la Universidad Iberoamericana ha formado parte de esta historia
Uno de los casos más recientes es el de César Jarem, estudiante de Ingeniería Física, quien desarrolló la primera cámara i-RPC construida en México, un detector diseñado para el experimento CMS del Gran Colisionador de Hadrones. Gracias a este trabajo obtuvo una estancia en el CERN, donde colaboró con especialistas internacionales en el perfeccionamiento de esta tecnología.
Su proyecto representa una aportación mexicana a una de las infraestructuras científicas más complejas del planeta y demuestra que desde los laboratorios universitarios es posible desarrollar tecnología de frontera.

Otra historia destacada es la de Dalia Lucero Ramírez Guadarrama, estudiante del Doctorado en Ciencias de la Ingeniería, quien realizó una estancia de 18 meses en el CERN.
Durante ese periodo desempeñó funciones de alta responsabilidad al coordinar la operación de toma de datos del experimento CMS (Compact Muon Solenoid), uno de los cuatro grandes detectores del LHC y pieza clave en investigaciones como el descubrimiento del bosón de Higgs.

Además de desarrollar tecnología para el Gran Colisionador de Hadrones, estudiantes de la IBERO también han contribuido a uno de sus mayores desafíos: interpretar la inmensa cantidad de información que producen las colisiones de partículas.
Los estudiantes de Ingeniería Física Osvaldo Miguel Colín y José Miguel López Ochoa realizaron estancias en el CERN, donde participaron en proyectos de data mining (minería de datos) aplicados al experimento CMS. Su trabajo consistió en desarrollar y perfeccionar herramientas computacionales capaces de identificar patrones entre millones de registros generados por las colisiones del LHC, con el objetivo de acelerar el análisis científico y facilitar la detección de fenómenos que podrían abrir la puerta a nuevos descubrimientos sobre la estructura fundamental del universo. Estas aportaciones fortalecen una de las áreas más estratégicas de la física de altas energías: transformar enormes volúmenes de datos en conocimiento científico.

A esta lista se suma Pablo Villaseñor Inda, estudiante de la Maestría en Ciencias de la Ingeniería, quien en 2024 fue seleccionado para participar en el CERN Summer Student Programme, uno de los programas internacionales más competitivos para jóvenes científicos.
Con apoyo de la Dirección de Investigación y Posgrado (DINVP) y del Departamento de Física y Matemáticas de la IBERO, Pablo realizó una estancia de investigación en el CERN y posteriormente presentó los resultados de su trabajo en las sesiones oficiales del programa, compartiendo espacio con estudiantes provenientes de universidades de todo el mundo.

La participación de estos estudiantes forma parte de una colaboración que la Universidad Iberoamericana mantiene desde hace años con el experimento CMS, mediante la cual académicos, estudiantes de licenciatura y posgrado participan en el desarrollo de detectores, instrumentación y análisis científico para el Gran Colisionador de Hadrones.
Aunque el LHC permanecerá apagado hasta aproximadamente 2030 para completar la actualización hacia su versión de alta luminosidad, las contribuciones realizadas por la comunidad IBERO seguirán formando parte del conocimiento científico que ha hecho posible algunos de los mayores avances de la física moderna.
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219