El Dr. Rogelio Valdés Herrera participó en la creación de este dispositivo cuyo propósito central es determinar la durabilidad de distintos metales en ambientes hostiles
Por sus cualidades, el instrumento permitiría también purificar aguas residuales y acelerar el proceso de envejecimiento del vino

Se proyectó en 2017, en 2018 pusieron manos a la obra y en 2020 tuvieron listo el invento, por lo que buscaron lapatente,cuyo registrose obtuvoen diciembrereciente.

Hablamos delSistema para acelerar la corrosión y erosión por cavitación hidrodinámica,desarrollado desde el Instituto de Ingeniería de la UNAM, aunque con la participación delacadémico e investigador de nuestra IBERO,Dr.Rogelio Valdés Herrera, quien se encargó del diseño del mecanismo y análisis del fluido.

El dispositivo consiste en una pinza que cierramuy rápidamente y que se inspira en la geometría de lagarra de uncamarón pistola, que tiene lapeculiaridadde que,cuando cierra muy rápido,en su movimientoproduce cavitación, es decir, burbujas de vapor dentro del agua, y al colapsar estas burbujas se producenondas de choqueconsiderables.

La patente tiene que ver conelimpacto del movimientode estas pinzas,que al cerrarsetan rápidamente, provocan que el líquido, que no se puede comprimir, ejerza una presión muy alta que eleva la temperatura y provoca la formación de burbujas de vapor; éstas, a su vez, generan un aumento de espacio; las burbujas están contenidas dentro del líquido, pero rápidamente se colapsan y enfrían, lo que produce ondas de choque que desencadenan lasreacciones químicasdeseadas.

Explica elacadémico delDepartamento de Estudios en Ingeniería para la Innovaciónde la IBEROque buscaron reacciones químicas que posibiliten lacorrosiónen metalesy fue así que, para hacer el experimentoquevalida la patente,seutilizóunartefactoque cierra muy rápido la pinza y se puso una muestra dentro de la pinza para poder determinar qué tanto cambiaba la corrosión desde condiciones normales,con lo que se descubrió que, efectivamente, se daun incremento considerable.

Entonces loque se está patentando es esta idea de tener una pinza que cierramuy rápido, producecavitaciónyaceleracon ello la corrosión.

Para citar un uso de aplicación práctica: pensemos en una pieza de metal que se va a utilizar para unaplataforma petroleray estará expuesta al agua del mar. “Entonces si yo tomo una muestra del material que se va a utilizar lo puedo someter a una prueba de corrosión acelerada en el dispositivo y determinar así suciclo de vida”, expone el Dr. Valdés Herrera.

En principioel instrumentosedesarrollópara trabajar con metales, pero también puede funcionar paraañejarvinos, pues al provocarcavitación dentro debarricas,seproducenreacciones químicas queenvejecenla bebidade manera artificial, sin que el consumidorestándar puedaadvertir diferencias en el sabor, sostiene elacadémico investigador.

Con el dispositivo se podrían generarcompuestos químicospara darleel saborcaracterístico al vino, es decir,sepodría potenciar la calidad dela bebidade manera artificial e inmediata, sin tener que pasarla por larguísimosprocesos de añejamiento.Las reacciones químicas la dotarían de su sabortan reconocido.

La patente está enfocada a que sea un reactor químico, perootra de sus funciones podría ser la purificación de agua.Al líquido seleponencompuestos de titanio y, al momento del cierrede la pinza, tanto la presión como la onda de luz, ayudan a que se produzcan reacciones químicasque funcionan como catalizadores paralimpiar el agua.

“Aprieto tanto el líquido que lo caliento, y lo caliento a tal punto que empieza a hervir, hierve y aumenta su volumen, al enfriarse vuelve a ser líquido y entonces, la burbuja que creó se contrae en tamaño y al momento en que las paredes de la burbuja colapsan y chocan unas con otras se producen ondas de presión que se mueven hacia todos lados; esta reacción llega incluso a producir luz y ahí otra aplicación que podría tener un dispositivo como este es la purificación de aguas residuales, porque la luz provoca reacciones fotoquímicas queeliminan bacteriasy compuestos nocivos.”

Elinvestigadoraclaraque, como ingeniero mecánico, él se encargódel diseño del mecanismoy análisis del fluido, noasí dela parte químicaque posibilitaría, tanto la purificación del agua como el añejamiento acelerado del vino.

Este soporte, queel Dr. Valdés Herreradesarrolló de la mano de integrantes delInstituto de Ingeniería de la UNAM, principalmente personas especializadas en mecánica de fluidos y diseño mecánico,yen química, encabezados por el Dr. Francisco Godínez,tiene ya supatente nacional del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial(IMPI). Su costo podría oscilar entre 200 y 500 pesos.

Texto: Jorge Cervantes; fotos:Alberto ElihuCortes

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