19 DE MAYO DE 2026
Para orientar la Inteligencia Artificial al bien común, IBERO abre recursos e infraestructura a especialistas de todas las instituciones
PRENSA IBERO
19 DE MAYO DE 2026
PRENSA IBERO
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Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional

La Universidad Iberoamericana presentó oficialmente la primera edición de la Escuela anual de Inteligencia Artificial para el Bien Común, una iniciativa desarrollada en colaboración con la Universidad de Notre Dame que busca abrir espacios de formación, investigación y desarrollo tecnológico para especialistas con interés en construir una inteligencia artificial orientada al servicio de la sociedad.
La iniciativa forma parte de una estrategia institucional más amplia con la que la IBERO busca consolidarse como uno de los referentes académicos en inteligencia artificial en México, combinando infraestructura tecnológica avanzada, investigación interdisciplinaria y una visión crítica sobre los impactos sociales, éticos y políticos de estas herramientas.
Durante la inauguración de la escuela, el Dr. Alejandro Anaya, Vicerrector Académico de la IBERO, explicó que el proyecto responde tanto al acelerado avance de la inteligencia artificial como a la necesidad de que las universidades participen activamente en la discusión sobre el rumbo que esta tecnología debe tomar.
“Tenemos que estar al día, a la vanguardia en el desarrollo y en el uso de la inteligencia artificial”, señaló el Vicerrector, aunque advirtió que la universidad no busca convertirse en una promotora “ingenua o acrítica” de estas herramientas, sino impulsar una aproximación ética, reflexiva y comprometida con el bien común. En ese sentido, subrayó que la inteligencia artificial sólo adquiere verdadero sentido cuando se orienta al servicio de valores públicos como la inclusión, la sustentabilidad, la igualdad, la solidaridad y la democracia.
La Escuela anual de Inteligencia Artificial para el Bien Común surge precisamente con ese objetivo: formar personas capaces de desarrollar, analizar y utilizar sistemas de IA desde una perspectiva humanista y socialmente responsable.

Como parte de esta apuesta, la IBERO anunció la creación de un nuevo laboratorio de datos e inteligencia artificial equipado con infraestructura tecnológica avanzada, el cual servirá para desarrollar proyectos vinculados con algunos de los principales retos sociales contemporáneos. De acuerdo con Anaya, este laboratorio permitirá aprovechar “el músculo analítico” de la inteligencia artificial para contribuir a la generación de soluciones relacionadas con la crisis climática, la pobreza, la inseguridad, la exclusión educativa, la movilidad, la migración y otros problemas complejos que requieren enfoques interdisciplinarios. El vicerrector enfatizó además que la universidad busca que estos recursos no permanezcan restringidos únicamente a la comunidad IBERO.
“Aspiramos a que estudiantes, investigadores, investigadoras y profesionales no solamente vinculados a la IBERO, sino también de cualquier otra universidad y de otros sectores sociales e industriales, puedan apropiarse de estas herramientas con responsabilidad, creatividad y visión humanista”, afirmó.
La institución también impulsa otras acciones estratégicas en esta materia, entre ellas la nueva Licenciatura en Ingeniería en Inteligencia Artificial, que iniciará actividades este mismo año, así como la contratación de especialistas en distintos campos para estudiar el impacto de estas tecnologías desde múltiples disciplinas. Anaya mencionó, por ejemplo, la incorporación de perfiles especializados en regulación de inteligencia artificial dentro del Departamento de Derecho, además de procesos internos de análisis curricular para entender cómo estas herramientas transformarán profesiones que van desde las humanidades hasta las ingenierías.

Por su parte, el Dr. Andrés Molano, director del Departamento de Estudios en Ingeniería para la Innovación, explicó que la escuela nace de una convicción central: que el impacto de la inteligencia artificial dependerá de las decisiones éticas y sociales que acompañen su desarrollo: “La inteligencia artificial es una tecnología poderosa, pero su verdadero valor dependerá del propósito humano que la guíe”.
Molano señaló que, aunque la IA puede acelerar procesos, ampliar capacidades y transformar la forma en que aprendemos, investigamos y resolvemos problemas, corresponde a las personas decidir si esa capacidad tecnológica se utilizará únicamente para aumentar eficiencia o si servirá para fortalecer la dignidad, la justicia, la inclusión y el bien común.
El académico destacó además que la respuesta a la convocatoria de la escuela superó ampliamente las expectativas: los workshops recibieron 270 registros para apenas 40 lugares disponibles. Para Molano, esta demanda evidencia no sólo el creciente interés por la inteligencia artificial, sino también la necesidad urgente de que las universidades asuman un papel más activo en la formación de desarrolladores y desarrolladoras capaces de construir sistemas con responsabilidad social.
Ante ello, anunció que las grabaciones de talleres, notebooks y materiales utilizados durante las sesiones serán compartidos públicamente para ampliar el acceso al conocimiento y permitir que más personas puedan beneficiarse de la experiencia: “Queremos que este conocimiento no se quede en las aulas, sino que circule, inspire y abra nuevas posibilidades”.

La Escuela Anual de Inteligencia Artificial para el Bien Común cuenta con la colaboración de la Lucy Family Institute for Data & Society de la Universidad de Notre Dame, así como de la Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología (UDIT) de España.
Molano afirmó que uno de los objetivos centrales del proyecto es construir una comunidad académica internacional capaz de aprender, compartir y colaborar desde una perspectiva ética y crítica, más allá de la competencia tecnológica: “La escuela no nace para competir por quién domina una tecnología, sino para formar una comunidad que aprenda, comparta y construya con responsabilidad”.
El Dr. Nitesh Vijay Chawla, representante de la Universidad de Notre Dame agradeció la invitación y destacó que la colaboración con la IBERO nació hace alrededor de un año y medio a partir de conversaciones informales entre académicos de ambas instituciones sobre inteligencia artificial y su impacto social. Señaló que la intención común ha sido construir una visión de la IA centrada en el bien común y en los principios de responsabilidad social que comparten ambas universidades.
Nitesh Vijay Chawla explicó que el rápido avance de la inteligencia artificial plantea retos importantes para las universidades, especialmente en la formación de estudiantes y en la adaptación de planes de estudio en áreas como ingeniería, arquitectura, ciencias sociales y psicología. También subrayó que los grandes problemas sociales no pertenecen a una sola disciplina, por lo que requieren colaboración interdisciplinaria y el apoyo de herramientas como la IA. Además, afirmó que las universidades tienen una oportunidad única para liderar el desarrollo ético y socialmente responsable de la inteligencia artificial, ya que su propósito no es únicamente económico, sino contribuir al bienestar de las comunidades.
En la inauguración también participaron el Dr. Eduardo Gamaliel Hernández Martínez, Director de la División de Ciencia, Arte y Tecnología de la IBERO; la Dra. Angélica García Martínez, investigadora de Notre Dame; el Lic. Christopher Martínez, CEO y cofundador de Ziora Copilot; y la Mtra. María Mercedes Salmón, Directora de Notre Dame México.

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