18 DE JUNIO DE 2026
"Nos tuvieron miedo por dar esperanza": Yuvelis Morales, la joven que ayudó a frenar el fracking en Colombia
PRENSA IBERO
18 DE JUNIO DE 2026
PRENSA IBERO
• Ganadora del Premio Ambiental Goldman 2026, la lideresa ambiental compartió en la IBERO las lecciones de una década de resistencia comunitaria en defensa del río Magdalena • A sus 25 años, Yuvelis Morales Blanco se ha convertido en una de las voces más reconocidas de América Latina en la defensa del agua y los territorios
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Jefa de Prensa de la Dirección de Comunicación Institucional

"Nos tuvieron miedo y cancelaron ese proyecto piloto, cancelaron ese fracking porque nos dijeron básicamente que nosotros le damos esperanza a la gente. Una comunidad tan chiquita como la mía, de jóvenes y mujeres. No teníamos ni palos para defendernos. Logramos vencer a una multinacional".
La frase provocó silencio en el auditorio. No provenía de una política, una empresaria ni una funcionaria internacional. La pronunció Yuvelis Morales Blanco, una joven afrocolombiana de 25 años nacida en Puerto Wilches, una comunidad ribereña del Magdalena Medio que durante más de una década enfrentó a algunas de las empresas petroleras más poderosas del planeta para defender el río que atraviesa su territorio.
Invitada por la Universidad Iberoamericana al conversatorio Defender el agua es defender la vida: aprendizajes desde Colombia para fortalecer la defensa comunitaria del territorio, la ganadora del Premio Ambiental Goldman 2026 relató cómo una comunidad integrada por jóvenes, mujeres, pescadores y familias campesinas consiguió lo que parecía imposible: detener proyectos de fracking impulsados por grandes intereses económicos y políticos.
La historia, explicó, comenzó con una convicción sencilla. Defender el agua era defender la vida.

Durante años, las comunidades del Magdalena Medio observaron cómo avanzaban iniciativas de extracción de hidrocarburos que amenazaban uno de los sistemas hídricos más importantes de Colombia. Frente a ellas se encontraban empresas multinacionales, instituciones estatales y enormes recursos económicos.
Sin embargo, la resistencia encontró una herramienta inesperada: la palabra.
"Nosotros empezamos a hablar y hablar y hablar y hablar y hacer como la fuerza del río. Y a una de las empresas le dimos miedo. Esa empresa se llama Exxon Mobil, una de las petroleras más grandes de Estados Unidos", contó.
La movilización social, la organización comunitaria y la construcción de alianzas permitieron visibilizar los riesgos ambientales y sociales asociados al fracking. Con el paso de los años, la presión ciudadana logró resultados concretos.
Para Morales Blanco, la explicación de esa victoria no se encuentra en el dinero ni en el poder político. Se encuentra en la relación profunda que las comunidades mantienen con el río Magdalena.

"Nosotros tenemos un río y nosotros podemos hablar por el río, porque nosotros tenemos la capacidad que nos da el río de tener fuerza, de tener siempre esperanza, de hacer que ese río sea la certeza del mañana".
La activista describió al Magdalena no como un recurso natural, sino como una presencia viva que forma parte de la identidad colectiva de quienes habitan sus orillas.
"Nadie en el valle medio del río Magdalena quiere despertarse mañana y no ver ese río, no sentirse parte de él o de ella".
La defensa del territorio no ha sido el único desafío que ha enfrentado Morales Blanco.
Durante su participación en la IBERO habló también de las barreras que persisten para muchas mujeres jóvenes afrodescendientes que buscan ocupar espacios de representación y liderazgo en América Latina.
"También es una lucha hablar en esta región, en Latinoamérica, para otras regiones, cuando una es una mujer joven, negra, de un territorio históricamente violentado. Cuando uno no habla inglés, cuando uno tiene muchos miedos".
A pesar de ello, decidió asumir una responsabilidad que parecía desproporcionada para alguien de su edad: convertirse en una de las voces visibles de una plataforma que reúne a más de 150 organizaciones sociales, ambientales, académicas y comunitarias.
Su participación en escenarios nacionales e internacionales terminó convirtiéndola en una referente de la defensa ambiental en América Latina y en una de las personas más jóvenes en recibir el Premio Goldman, considerado el reconocimiento más importante del mundo para personas defensoras del ambiente.

Al recordar los años más difíciles de la lucha, Morales Blanco sintetizó la desigualdad de aquella batalla en una frase que atravesó toda su intervención.
"Esa empresa tenía mucha plata, tenía al Estado colombiano, al Estado de Estados Unidos, tenía el Ejército y tenía la Policía. Y nosotros teníamos un río".
Ese río, explicó, terminó convirtiéndose en una fuente de organización colectiva, identidad y esperanza.
"Nosotros en comunidad somos como un río y cuando los ríos se juntan se vuelven imparables".
La frase resume quizá la enseñanza más poderosa que dejó su visita a la IBERO: que incluso frente a estructuras de poder aparentemente inalcanzables, las comunidades pueden construir alternativas cuando encuentran una causa común.
Más que una historia sobre fracking, la de Yuvelis Morales Blanco es una historia sobre la fuerza de la organización comunitaria, la defensa del agua y la capacidad de la esperanza para abrirse paso incluso en los escenarios más adversos.
La visita de Yuvelis a la IBERO permitió abrir una conversación más amplia sobre los retos ambientales que enfrentan América Latina y el mundo. La Mtra. Astrid Puentes Riaño, Directora del Laboratorio por la Justicia Ambiental y Climática de la IBERO y Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho humano a un medio ambiente limpio, sano y sostenible; el Mtro. Nahum Elias Orocio Alcantara, coordinador universitario para la Sustentabilidad; y el Dr. Jorge Pelaez Padilla, coordinador de la Clínica Jurídica para la Justicia Ambiental Berta Cáceres, coincidieron en que experiencias como la del Magdalena Medio muestran el papel fundamental de las comunidades en la defensa del agua, los derechos humanos y los territorios frente a los desafíos que plantea la crisis climática.
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