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PRENSA IBERO
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• El ex Relator Especial de la ONU sobre la Tortura advirtió que la voluntad popular debe respetarse, pero las mayorías electorales no pueden imponerse sobre los derechos de víctimas y otros grupos vulnerables; participó en el III Congreso Internacional de Justicia Transicional de la Universidad Iberoamericana
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Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional · Contacto de prensa: jorge.cortes@ibero.mx

Ganar una elección no otorga a un gobierno la facultad de desconocer derechos humanos, desmontar procesos de justicia o reivindicar las violaciones cometidas por regímenes anteriores, advirtió Juan E. Méndez, uno de los principales referentes internacionales en derechos humanos y justicia transicional, durante su participación en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
El jurista argentino, quien fue Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura, integrante y Presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, así como asesor especial del Secretario General de la ONU para la Prevención del Genocidio, participó en el
Durante su conferencia, Méndez analizó los desafíos actuales de la justicia transicional en un escenario internacional marcado por el avance de fuerzas políticas que cuestionan mecanismos de verdad, justicia y rendición de cuentas.
Ante una pregunta sobre gobiernos que llegan al poder mediante elecciones democráticas, pero cuyas plataformas ponen en entredicho los avances alcanzados frente a violaciones graves de derechos humanos, Méndez sostuvo que la voluntad popular tiene límites.
“La democracia es democracia porque la voluntad popular hay que respetarla en cuanto a la elección”, explicó; sin embargo, subrayó que “la mayoría no puede imponerse sobre los derechos de las minorías”, especialmente cuando se trata de víctimas y familiares de víctimas de graves violaciones.
Añadió que quienes llegan legítimamente al poder siguen sujetos a las constituciones, las leyes nacionales y las obligaciones internacionales asumidas por los Estados. Por ello, el triunfo electoral de candidaturas que cuestionen los procesos de verdad y justicia no elimina las responsabilidades de los gobiernos frente a crímenes graves.
Méndez alertó también sobre una tendencia de revisionismo y negacionismo en países que durante décadas habían avanzado en el esclarecimiento de violaciones cometidas durante dictaduras o conflictos políticos.
Señaló que este fenómeno coincide con el fortalecimiento electoral de fuerzas antidemocráticas no sólo en América Latina, sino también en Europa y otras regiones del mundo. Aun en este contexto, sostuvo, los principios de la justicia transicional continúan vigentes porque derivan de obligaciones internacionales asumidas por los Estados en materia de derechos humanos.
El especialista recordó que esos principios se articulan actualmente en torno a cinco pilares: el esclarecimiento y publicación de la verdad; la justicia frente a los responsables; la reparación de las víctimas; las garantías de no repetición; y la preservación de la memoria.
Además, enfatizó que estos elementos no pueden tratarse como opciones intercambiables.
Los Estados, explicó, no pueden decidir ofrecer reparaciones económicas mientras renuncian a investigar la verdad, ni conocer los hechos y posteriormente rechazar la posibilidad de impartir justicia. Los distintos pilares deben operar de manera complementaria y respetando siempre el Estado de derecho, la independencia judicial y las garantías del debido proceso.
Uno de los ejes centrales de la exposición fue la relación entre impunidad, democracia y repetición de las violaciones.
Méndez sostuvo que la falta de consecuencias frente a los crímenes más graves genera un círculo vicioso, pues transmite el mensaje de que nuevas violaciones pueden cometerse sin que sus responsables rindan cuentas.
“La impunidad sigue siendo un contexto que nos afecta a todos y todas” y favorece la repetición de las violaciones más graves, afirmó. Por ello, llamó a mantener la lucha contra la impunidad incluso en condiciones políticas adversas.
La conferencia fue presentada por el Mtro. Ernesto López Portillo, Coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la IBERO, quien destacó la trayectoria académica y política de Juan E. Méndez y su papel como uno de los referentes fundamentales de la región en defensa de los derechos humanos.
Tras la intervención, López Portillo llevó la reflexión al caso mexicano y señaló que el país no enfrenta únicamente legados históricos de impunidad, sino “procesos vivos de construcción de impunidad”.
Recordó que, en materia de desapariciones, se ha señalado que ni siquiera 1% de los casos llega a sentencia y sostuvo que, pese a la alternancia de distintos partidos políticos en el poder, México continúa enfrentando altos niveles de impunidad junto con expresiones cada vez más sofisticadas y agresivas de fenómenos criminales.
Méndez sostuvo que, pese al escenario adverso que atraviesan actualmente los derechos humanos y los mecanismos internacionales de rendición de cuentas, la verdad y la justicia siguen constituyendo límites frente a los intentos de regresar al pasado.
El III Congreso Internacional de Justicia Transicional reúne en la IBERO a especialistas para discutir los retos que enfrenta la protección de los derechos humanos en un contexto marcado por la regresión democrática, el debilitamiento de los mecanismos internacionales, la impunidad y el avance de discursos que cuestionan los procesos de memoria, verdad y justicia.
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