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PRENSA IBERO
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Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional

El equipo Jada Robotics obtuvo el máximo reconocimiento en el Huawei Innovation Competition 2025, celebrado en Shenzhen, China, tras competir contra representantes de 33 países
Su proyecto Plague-Bot VR integra robótica, inteligencia artificial y realidad virtual para detectar plagas, enfermedades y madurez de frutos en invernaderos de tomate, con potencial de aplicación global
Tres estudiantes de cuarto semestre de la Licenciatura en Ingeniería en Mecatrónica y Sistemas Ciberfísicos de la Universidad Iberoamericana (IBERO)
El equipo Jada Robotics, integrado por Elliot Romero, Adán López y Orlando Camacho, obtuvo el primer lugar mundial en el Huawei Innovation Competition, celebrado en Shenzhen, China, una de las competencias internacionales más importantes en tecnología e innovación.

Con su proyecto “Plague-Bot VR”, superaron a equipos universitarios de 33 países y alrededor de 150 participantes provenientes de distintas regiones del mundo, consolidando una propuesta tecnológica que busca transformar la agricultura mediante la integración de inteligencia artificial, robótica y realidad virtual.

El sistema desarrollado por los estudiantes consiste en un sistema de telepresencia robótica capaz de recorrer invernaderos de tomate mientras analiza, en tiempo real, la presencia de plagas, enfermedades y el grado de madurez de los frutos. Toda la información es procesada mediante inteligencia artificial y puede visualizarse a través de un entorno inmersivo de realidad virtual, permitiendo a productores y especialistas tomar decisiones más rápidas y precisas.

“Fue un honor representar a México y a la IBERO en una competencia de nivel mundial. Demostramos que desde nuestro país y nuestra universidad tenemos mucho que aportar al desarrollo tecnológico global”, compartieron los integrantes del equipo tras su regreso de China.
Lo que comenzó como una inquietud académica terminó convirtiéndose en un proyecto reconocido internacionalmente. Los estudiantes recuerdan que sus primeros acercamientos a la ingeniería fueron mediante ejercicios básicos de electrónica y programación. A partir de ahí, impulsados por su curiosidad y acompañados por sus profesores, comenzaron a desarrollar proyectos cada vez más complejos.

Cuando conocieron la convocatoria del Huawei Innovation Competition decidieron participar con una propuesta enfocada inicialmente en la automatización agrícola. Sin embargo, conforme avanzaron las distintas etapas del concurso —nacional, regional y mundial—, el proyecto evolucionó significativamente.
Durante el proceso, los estudiantes colaboraron con productores agrícolas y especialistas del sector para identificar necesidades reales en el campo mexicano. Fue así como descubrieron una oportunidad de alto impacto en los invernaderos de tomate, un sector estratégico para México, país que destaca como uno de los principales exportadores de este producto a nivel mundial.

“Entendimos que el verdadero valor no estaba en reemplazar a las personas, sino en proporcionarles herramientas que les permitieran trabajar de manera más eficiente, segura y precisa”, explicaron.
Plague-Bot VR fue diseñado bajo el concepto de agricultura de precisión. El robot puede recorrer los invernaderos de forma autónoma y recopilar información que normalmente requeriría largas jornadas de inspección humana.
Actualmente, un especialista en detección de plagas puede revisar únicamente una pequeña fracción de los cultivos durante cada visita. Gracias al sistema desarrollado por Jada Robotics, es posible monitorear continuamente grandes extensiones de cultivo, identificar posibles riesgos y generar reportes automatizados para que los expertos concentren sus esfuerzos en las áreas que realmente requieren atención.
Además de detectar plagas y enfermedades, el sistema analiza el nivel de madurez de los tomates, permitiendo planificar de manera más eficiente las actividades de cosecha y optimizar recursos.

Uno de los aspectos más destacados por el jurado internacional fue la capacidad del proyecto para trascender fronteras. Si bien fue desarrollado pensando en las necesidades del campo mexicano, su aplicación puede extenderse a cualquier país productor de tomate y adaptarse a diversos contextos agrícolas.
Uno de los elementos que más llamó la atención durante la competencia fue que sus creadores cursan apenas el cuarto semestre de la carrera.
Para lograrlo, dedicaron meses de trabajo fuera del horario de clases, aprendiendo nuevas herramientas y tecnologías de forma autodidacta, además de recibir asesoría especializada de sus profesores.

El proyecto fue asesorado por los Mtros. Joel Arango, Antonio Cardeña y Guillermo Gómez, del Departamento de Estudios en Ingeniería para la Innovación de la IBERO, quienes acompañaron al equipo durante las distintas fases del concurso.
Los estudiantes destacan que gran parte de su éxito radicó en la capacidad de integrar conocimientos de distintas disciplinas, una característica distintiva de la formación mecatrónica.
Cada integrante asumió responsabilidades específicas dentro del proyecto. Orlando Camacho lideró el desarrollo de software, la programación del sistema robótico y la interfaz de realidad virtual; Adán López estuvo a cargo de la inteligencia artificial y de la implementación de tecnologías de Huawei para el procesamiento de datos; mientras que Elliot Romero desarrolló la parte mecánica, electrónica y de integración física del prototipo.
La coordinación de estas tres áreas permitió construir una solución funcional y probada, algo que marcó una diferencia importante frente a otros proyectos presentados durante la competencia.
A diferencia de muchas propuestas enfocadas únicamente en planteamientos teóricos o modelos conceptuales, Plague-Bot VR llegó a la competencia como un sistema funcional con aplicaciones reales y un plan claro de crecimiento.

El jurado valoró especialmente la integración de múltiples tecnologías en una sola solución: inteligencia artificial para el análisis de datos, robótica para la movilidad autónoma, conectividad avanzada para la transmisión de información y realidad virtual para la interacción con las y los usuarios.
Además, los estudiantes lograron demostrar la viabilidad de su implementación en escenarios reales y su potencial para generar beneficios económicos y sociales en comunidades agrícolas.
“Muchos proyectos planteaban lo que podría hacerse en el futuro. Nosotros llegamos con un prototipo funcionando y con una visión clara de cómo llevarlo al campo”, señalaron.
Tras conquistar el primer lugar mundial, los integrantes del equipo tienen claro que este logro es apenas el comienzo.

Entre sus próximos objetivos se encuentra perfeccionar el sistema, llevarlo a pruebas de campo más amplias y explorar oportunidades de emprendimiento que permitan convertir la tecnología en una solución accesible para productores agrícolas de México y otras regiones del mundo.
Asimismo, planean continuar desarrollando proyectos enfocados en la automatización y la aplicación de tecnologías emergentes en sectores estratégicos.
Más allá del reconocimiento internacional, los estudiantes consideran que el verdadero éxito consiste en demostrar que la innovación puede surgir desde las aulas y convertirse en una herramienta capaz de generar cambios positivos para las personas.
Con este triunfo, Elliot Romero, Adán López y Orlando Camacho no solo colocaron el nombre de la IBERO y de México en lo más alto de la innovación tecnológica mundial, sino que también reafirmaron su talento, creatividad y capacidad para competir y liderar en los escenarios más exigentes del planeta.
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