La pandemia ha precarizado aún más las condiciones de la existencia por el incremento de las enfermedades mentales: Dr. Francisco Castro
  • Los dispositivos de control impactan en los cuerpos, en la fisonomía, en la ecología, en el género porque tocan y contaminan la cotidianidad y las corporalidades.

Un claro ejemplo del declive de la calidad de vida de las personas en este tiempo y espacio, mediado por la tecnología, es el encierro por la pandemia. La crisis sanitaria resultó serla tormenta perfectasin cauce que potenció el conflicto, afianzó las desigualdades, las violencias, y las debilidades de los grupos e instituciones.

La pandemia ha precarizado aún más las condiciones de la existencia por el incremento de las enfermedades mentales, la violencia familiar, la violencia laboral y la exclusión de las personas, expresó el Dr. Francisco Castro Merrifield, director del Departamento de Filosofía.

Reflexiones previas al encierro de la pandemia se encuentran en el libro colaborativoEl retorno del cuerpo. De abyecciones y vulnerabilidadesque reporta algunas de las ideas que resultaron de la investigación interdisciplinarCuerpos, soberanías y nuevas precariedades, financiado por la Dirección de Investigación y Posgradode nuestra Universidad.

En laIntroduccióndel libro, el Dr. Carlos Mendiola Mejía (2019), coordinador del ejemplar, refiere que las autoras y los autores pretendieron “volver a pensar la vulnerabilidad del cuerpo: las abyecciones a la que es sometido bajo el juicio de los presupuestos de los demás ”. Este documento refleja que la filosofía, desde antes de la crisis sanitaria, llamaba la atención sobre los problemas que necesitaban ser pensados.

En este contexto, el Dr. Francisco Castro Merrifield, director del Departamento de Filosofía de la IBERO, detalló que la investigaciónCuerpos, soberanías y nuevas precariedadescontinúa con las reflexiones que se venían dando desde el año 2008 en la línea de investigaciónComunicación, tecnología y subjetividadque ponía en diálogo a la filosofía con la comunicación.

Con el libro, participaciones en seminarios y la creación de una red, el equipo de investigación avanzó en el estudio del concepto de comunidad y se preguntó de qué manera las redes sociales y la interacción mediada por la tecnología afecta y atraviesa los cuerpos de las personas, y cómo las redes sociales inciden en la subjetividad moderna. Las reflexiones, además, buscaron afianzar las líneas de investigación del Departamento de Filosofía.

Los dispositivos de control –de discurso– i mpactan en los cuerpos, en la fisonomía, en la ecología, en el género porque tocan y contaminan la cotidianidad y las corporalidades. Afectan el cómo vestimos, cómo administramos nuestro tiempo, nuestras relaciones de pareja e interacciones entre colegas. Por ejemplo, la introducción de nuevas prácticas laborales mediadas por la tecnología están condicionando la calidad de la vida cotidiana de las personas y con ellas se están creando nuevas precariedades.

El equipo interdisciplinario de investigación del Departamento de Filosofía está integrado por la Dra. Gabriela Méndez, la Dra. Sylvia L. Gil, el Dr. Carlos Mendiola, el Dr. Octavio Álvarez y el Dr. Francisco Castro.

Brenda Macías/ICM