27 DE MAYO DE 2026
El riesgo no es la IA, sino olvidar qué significa ser humanos: especialistas IBERO analizan nueva encíclica de León XIV
PRENSA IBERO
27 DE MAYO DE 2026
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Jefa de Prensa de la Dirección de Comunicación Institucional

Académicas y académicos señalaron que la inteligencia artificial ya está transformando la educación, los vínculos afectivos y las decisiones públicas
El documento del Papa León XIV plantea que el gran riesgo no es que las máquinas se vuelvan humanas, sino que las personas comiencen a ser tratadas como máquinas
La nueva encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV coloca una pregunta incómoda en el centro del debate tecnológico global: ¿qué significa seguir siendo humanos en una época dominada por la inteligencia artificial?
Especialistas de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México analizaron el documento pontificio durante una mesa virtual, donde advirtieron que la inteligencia artificial no es neutral y que su expansión ya está modificando la educación, las relaciones afectivas, la toma de decisiones y hasta la forma en que las personas entienden la verdad.
“El riesgo no es que las máquinas se vuelvan humanas, sino que empecemos a tratar a los seres humanos como máquinas”, resumió el Dr. Francisco Castro, Director del Departamento de Filosofía de la IBERO.
Durante el encuentro, académicas y académicos coincidieron en que la encíclica no plantea un rechazo a la tecnología, sino una advertencia ética sobre el modo en que ésta se desarrolla y utiliza.
“La persona humana no vale por su productividad, su eficacia o su utilidad económica, sino por el solo hecho de existir”, señaló Castro al explicar que el documento retoma principios de la doctrina social de la Iglesia para reflexionar sobre el poder tecnológico contemporáneo.
El Dr. Andrés Molano, Director del Departamento en Estudios en Ingeniería para la Innovación, explicó que la encíclica aborda la inteligencia artificial como una infraestructura de poder global y no únicamente como una herramienta tecnológica.
“La inteligencia artificial no es sólo software. Detrás existen datos, criterios de optimización, decisiones de arquitectura y modelos entrenados con información creada por seres humanos”, afirmó.
El especialista advirtió que actualmente el desarrollo de modelos avanzados de IA está concentrado en muy pocos actores privados internacionales, lo que genera dependencia tecnológica y redefine la soberanía digital de los países.
“Muchos países pueden consumir inteligencia artificial, pero muy pocos pueden cultivarla realmente”, sostuvo.
Molano alertó además sobre los riesgos del uso militar de estas tecnologías y sobre la necesidad de establecer auditorías independientes, trazabilidad de datos y supervisión pública de los algoritmos.
Por su parte, la Dra. Cimenna Chao Rebolledo, Directora General de Planeación Estratégica e Innovación, advirtió que uno de los puntos más delicados de la encíclica es la simulación emocional de los sistemas conversacionales de inteligencia artificial.
“La humanidad ya es magnífica, incluso en su fragilidad. Lo que requiere custodia es justamente esa condición humana”, resaltó.
La académica alertó que muchas personas, especialmente jóvenes, están comenzando a buscar compañía, consuelo o apoyo emocional en plataformas de IA, lo que puede generar aislamiento social, dependencia emocional y retrasar la búsqueda de ayuda psicológica profesional.
“Las inteligencias artificiales no tienen conciencia emocional, no viven experiencias humanas ni desarrollan sabiduría a través de las relaciones”, señaló.
Chao también explicó que la encíclica plantea la necesidad de alfabetización integral en inteligencia artificial y de fortalecer habilidades socioemocionales para distinguir entre vínculo humano y simulación algorítmica.
En el ámbito educativo, la Dra. Alejandra Luna, Coordinadora de la Licenciatura en Pedagogía, advirtió que la rapidez de las respuestas automatizadas está afectando procesos fundamentales de reflexión y pensamiento crítico.
“En un mundo de respuestas automáticas, una pedagogía que enseñe a preguntar y pensar críticamente es más esencial que nunca”, sostuvo.
La académica señaló que la formación no puede reducirse a la transmisión de información ni a procesos puramente instrumentales mediados por tecnología.
“El docente no puede convertirse únicamente en facilitador de datos. Sigue siendo una figura de acompañamiento humano irremplazable”, afirmó.
En la misma línea, la Dra. Lourdes Caudillo, Coordinadora del Programa de Evaluación Educativa, explicó que el documento invita a cuestionar la lógica tecnocrática que atraviesa hoy a muchas instituciones educativas.
“El futuro de la humanidad no está en la tecnología, sino en las relaciones”, concluyó.
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