PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
5 DE MAYO DE 2026
Por: Jorge Luis Cortés
AUTOR
Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional

Antes de las alfombras rojas, los mercados internacionales y las negociaciones con distribuidoras, el Cine para Óscar González Luna y José Luis Fajardo era algo mucho más cotidiano: conversaciones largas entre clases, ideas que se cruzaban en los pasillos y horas de discusión en la cafetería El Cubo de la Universidad Iberoamericana. Ahí, entre cafés, ambos estudiantes de Diseño Interactivo (plan SUJ) comenzaron a construir una relación que no sólo giraba en torno a su formación profesional, sino a una inquietud compartida: entender cómo hacer Cine en un entorno en el que no necesariamente estaban formándose como cineastas. Esta es la historia de cómo una amistad formada en los muros de nuestra institución dio pie a un proyecto que llegará en los siguientes días al Marché du Film, espacio de industria del Festival de Cannes.
“Nos conocemos desde entonces… siempre compartimos afinidad por el cine”, recuerda González Luna.
Lejos de los caminos tradicionales, su entrada a la industria fue resultado de una búsqueda constante por acercarse al medio. Tras egresar, ambos tomaron especializaciones y comenzaron a explorar distintas vías: desde la producción comercial hasta el desarrollo de proyectos propios. Sin embargo, el Cine, como aspiración profesional, parecía todavía lejano.
Para José Luis Fajardo, esa distancia se convirtió en motor. Su formación en Diseño Interactivo le había dado herramientas técnicas y de negocio digital, pero no una inserción directa en la industria cinematográfica. La pregunta era clara: ¿cómo vincularse con el cine sin haber estudiado formalmente Cine? La respuesta fue construir su propio espacio de aprendizaje.
Fajardo creó un canal de YouTube enfocado en entrevistas con profesionales del Cine: directores, actores, productores y creadores en distintas etapas de su carrera. El proyecto, llamado Conversaciones de cine, tenía un objetivo concreto: desmitificar la idea de que el cine puede hacerse sin estructura ni profesionalización.
“Siempre escuchas ‘haz tu película con 100 pesos’, pero la pregunta es si realmente se puede. Entonces decidí preguntarle a quienes ya están haciendo cine cómo funciona en realidad”, explica.
A través de estas entrevistas, no solo construyó conocimiento, sino también una red de contactos que terminaría siendo clave para su salto a la producción. “El proyecto me sirvió para vincularme con la industria… para conocer gente que ya estaba haciendo cine de manera profesional”, añade.
Fue precisamente en ese proceso con el que conoció al director Hugo Villaseñor Alcázar, quien le presentó el guion de Las Lágrimas de Bael. Lo que comenzó como una conversación más dentro de su canal, se transformó en la oportunidad de producir un largometraje.
El paso hacia la producción no fue inmediato ni sencillo. Fajardo y González Luna tomaron decisiones creativas importantes desde el inicio, incluyendo ajustes al guion, la búsqueda de actores profesionales y la construcción de un proyecto con mayor ambición de la inicialmente planteada.
“Al principio no era un proyecto tan sólido… fuimos metiendo mano, replanteando cosas, buscando cómo hacerlo crecer”, explican.
Ese proceso también implicó enfrentarse a uno de los retos más comunes en la industria creativa: el síndrome del impostor. Ambos reconocen que, en distintos momentos, dudaron del potencial de la película. Sin embargo, el trabajo colectivo y el respaldo de colaboradores les permitió sostener el proyecto.
“A veces uno mismo se sabotea… pero encuentras gente que cree en la película y eso te empuja a seguir”, reflexiona Fajardo.
Dirigida por Hugo Villaseñor Alcázar, Las Lágrimas de Bael se inserta en el terreno de las narrativas sobre la violencia en México, pero descartando el espectáculo o el estereotipo: “No queremos normalizar la violencia ni convertirla en show. Queremos contar historias humanas”.
Según los egresados, su película se centra en comprender a los personajes desde su contexto, sus motivaciones y las condiciones estructurales que los atraviesan, evitando reducirlos a etiquetas o arquetipos.
González Luna lo resume así: “Hay muchísimo cine por explorar… estamos tratando de encontrar una identidad distinta, algo que no necesariamente está en cartelera”.
La selección de Las Lágrimas de Bael en el Blood Window Showcase del Marché du Film, espacio de industria del Festival de Cannes, marca un momento clave en la trayectoria de ambos productores. Más allá del reconocimiento, representa la posibilidad de conectar con agentes internacionales, distribuidores y nuevas audiencias.
“El reto es entender cómo aprovechar estos espacios… cómo profesionalizar el camino y compartirlo con otros”, señala Fajardo.
El filme, rodado entre 2022 y 2023, ha atravesado un proceso prolongado de postproducción y búsqueda de distribución. Actualmente, se prepara para su estreno en salas mexicanas, mientras el equipo explora su circulación fuera del país.
A pesar del salto internacional, ambos productores regresan constantemente al origen de su historia: la universidad y los vínculos que ahí construyeron. Coinciden en que el Cine, más que una industria, es un ejercicio colectivo que se sostiene en la confianza y la colaboración.
“El cine es un medio colectivo… y donde encuentras a tus aliados es en la gente que tienes cerca”, apunta González Luna.
Actualmente, los dos realizadores se encuentran en pláticas para integrarse a la segunda temporada de la Sociedad de Guionistas de la Maestría en Cine de la IBERO, donde podrían compartir su experiencia con estudiantes que hoy ocupan los mismos espacios que ellos habitaron.
Por: Jorge Luis Cortés
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219