1 DE JUNIO DE 2026
Egresada de Maestría en Cine avanza rumbo al Ariel y reconoce apoyo de la IBERO en su trayectoria
PRENSA IBERO
1 DE JUNIO DE 2026
PRENSA IBERO
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Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional

La Directora Verónica Contreras destaca que las becas, la diversidad y las redes de colaboración construidas durante su formación fueron fundamentales para consolidar su carrera cinematográfica
La Directora Verónica Contreras, egresada de la Maestría en Cine de la Universidad Iberoamericana, forma parte de la shortlist rumbo a las nominaciones del Premio Ariel gracias a su trabajo en el cortometraje Los años perdidos de las tortugas, una producción independiente filmada en las costas de Guerrero que combina drama, romance, diversidad sexual y conservación ambiental. Para la cineasta, este reconocimiento representa un paso importante en una trayectoria construida a partir del trabajo colectivo, la perseverancia y las oportunidades que encontró durante su paso por la IBERO.
“Para mí era imposible haber pagado la maestría en ese momento y gracias a que la IBERO me apoyó, yo estoy logrando desarrollarme como Directora ahora aquí en México”, afirmó la realizadora originaria de Venezuela, quien cursó sus estudios con apoyo de una beca otorgada por la universidad.
La inclusión de Los años perdidos de las tortugas en la lista previa a las nominaciones del máximo premio del cine mexicano llega en un momento clave para Contreras, quien considera que buena parte de sus logros profesionales tienen origen en las experiencias formativas y colaborativas que vivió durante la Maestría.
“Donde estoy ahorita como cineasta es 100% resultado del trabajo en equipo de mis amigos y mis compañeros de la IBERO”, aseguró. La directora recordó especialmente el apoyo de colegas como Sinaí Segovia, Daniel Bañuelos, Carolina Rivas, y Armando Romano, con quienes compartió proyectos, aprendizajes y procesos creativos que contribuyeron a fortalecer su visión cinematográfica.

Los años perdidos de las tortugas marcó un momento decisivo en la carrera de Contreras. Fue la primera vez que una productora externa la buscó específicamente para dirigir una obra, luego de haber seguido su trabajo en distintos festivales.
La invitación llegó de Noelia de Paoli, escritora y productora del cortometraje, quien le confió la realización de una historia sobre una pareja que viaja a Guerrero con la intención de salvar su relación mientras participa en actividades de conservación de tortugas marinas. Durante el viaje, la aparición de otra pareja desencadena una serie de emociones y decisiones que transforman la vida de los protagonistas.
Además de abordar temas relacionados con el amor, el deseo y las relaciones humanas, la producción incorpora elementos de diversidad sexual y busca acercar al público a la riqueza ecológica de los campamentos tortugueros mexicanos.
Contreras considera que uno de los mayores retos del cine contemporáneo es abrir espacio a voces y experiencias diversas.
Esa visión, asegura, estuvo presente durante su paso por la IBERO. La realizadora destacó que la generación de la Maestría en Cine de la que formó parte reunió perfiles provenientes de distintos países, contextos económicos y trayectorias profesionales: “Creo que el jurado que seleccionó a mi generación tuvo muchísimo cuidado en realmente incluir toda la diversidad posible y no diversidad por diversidad, sino diversidad con mérito”.
Para Contreras, las becas juegan un papel fundamental en la construcción de una industria cinematográfica más plural, pues permiten que personas con talento puedan acceder a una formación especializada sin que los recursos económicos sean una barrera.
La película que hoy la acerca al Ariel fue realizada bajo condiciones propias del cine independiente. El rodaje se llevó a cabo durante tres días en playas de Guerrero, con un equipo que permaneció acampando en un campamento tortuguero mientras esperaba las condiciones naturales necesarias para filmar escenas clave.
La producción dependió incluso de la llegada de tortugas a desovar y del nacimiento de crías, situaciones que obligaron al equipo a mantenerse disponible las 24 horas del día: “Todo el crew y todo el cast estaba realmente poniendo su 100% porque todos creíamos en el proyecto”, recordó.
Más allá del resultado final de las nominaciones al Ariel, Verónica Contreras considera que este momento confirma el valor de apostar por los proyectos propios, incluso cuando el camino parece incierto. La Directora asegura que su trayectoria le ha enseñado una lección fundamental: las oportunidades más importantes suelen encontrarse “del otro lado del miedo”.
El reconocimiento a Verónica Contreras ocurre en un momento especialmente significativo para el talento formado en la Universidad Iberoamericana. En días recientes, las egresadas y el egresado de Comunicación Vanessa Navari, Kate Vela, Alejandra Villegas y Anuar J. Velázquez también fueron incluidos en la shortlist rumbo a las nominaciones de los Premios Ariel 2026 por los cortometrajes Aquí Nadie Sabe Quién Fui y Fuga en Fa Menor. Los cinco creadores comparten una misma convicción: las historias que nacieron en las aulas, entre colaboraciones estudiantiles, amistades y proyectos realizados con recursos limitados, hoy encuentran eco en los principales espacios del cine nacional, consolidando la presencia de la comunidad IBERO en la antesala del máximo reconocimiento cinematográfico del país.
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