Podría interesarte
PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
• Un dron que monitorea fosas clandestinas y cultivos chocó contra un árbol seco cerca de Tulancingo; el seguro no cubrió la reparación de envío a Los Ángeles • El Club de Drones de la IBERO diseñó ocho prototipos de piezas en 3D y lo entregó listo para volar
AUTOR
Reportero de la IBERO

Un dron DJI Phantom 4 Multispectral, capaz de registrar luz que el ojo humano no ve, volvió a volar gracias al Club de Drones de la Universidad Iberoamericana (IBERO). El equipo, que el Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial (CentroGeo) usa en colaboración con el CIESAS, había quedado fuera de servicio tras un choque.
Ocurrió en el rancho Santa Elena, cerca de Tulancingo, Hidalgo, durante un vuelo de fotogrametría, técnica que reconstruye un terreno a partir de fotos aéreas. El sensor no detectó un árbol muerto, sin follaje, y el dron se impactó contra él.
El seguro rechazó cubrir el daño, y la vía oficial implicaba exportar el equipo a Los Ángeles y volver a importarlo. "La empresa que nos cotizó, pues valía lo que el dron", explicó el
Harold David Pérez García, estudiante de Ingeniería en Tecnologías de Cómputo y Telecomunicaciones y líder del Club de drones de la IBERO, recibió el dron el 1 de octubre de 2025. El golpe había roto uno de los motores del gimbal, el soporte que mueve la cámara, aunque esta seguía intacta.
Como el fabricante no publica manuales de reparación, descartó soldar componentes y optó por diseñar piezas en 3D: una que sostiene la cámara y otra que la fija mirando hacia abajo, como se requiere para fotogrametría.
El trabajo fue casi todo a distancia. Madrigal enviaba fotos y medidas, y Harold corregía cada versión. El 10 de diciembre entregó el dron, que superó pruebas de vuelo de hasta 120 metros y hoy, según Madrigal, funciona al 95%.
"Lo que me ayudó la IBERO es a tener esta experiencia y a trabajar con piezas en impresión 3D", dijo.
El dron se usa en talleres, en etnografías con comunidades y en monitoreo agrícola. Con la Comisión de Búsqueda de Jalisco, CentroGeo vigila cada tres meses sitios experimentales para identificar cómo cambia la vegetación sobre fosas clandestinas.
Para el Mtro. Guillermo Gómez Abascal, asesor del club, el logro "va más allá de un reto tecnológico, contribuye solidariamente".
El Club de Drones IBERO celebrará su décimo aniversario el 25 y 26 de febrero de 2027 con conferencias, una mesa de debate y una carrera de drones.
"Los drones no son una tecnología definida por las guerras. Los drones son una tecnología que nosotros definimos cómo aplicarla", afirmó Harold.
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219