Podría interesarte
PRENSA IBERO
PRENSA IBERO
• El Mtro. José Ángel Villegas, productor, realizador, investigador y académico de la IBERO, sostiene que el guion mexicano vive uno de sus mejores momentos históricos, pero la falta de exhibición, publicidad y acceso impide que muchas de las películas más destacadas lleguen a las audiencias
AUTOR
Reportero de la Dirección de Comunicación Institucional · Contacto de prensa: jorge.cortes@ibero.mx

El problema del cine mexicano contemporáneo no es necesariamente la falta de talento, historias o buenas películas. Para el Mtro. José Ángel Villegas, productor, realizador, investigador y académico de la Licenciatura en Comunicación, la Escuela de Cine y la Maestría en Cine
“Yo puedo asegurarte que el guion mexicano, tanto en ficción como en documental, está en su mejor momento histórico”, afirmó.
Villegas considera que existe actualmente un nuevo auge de producciones independientes y una generación de cineastas dispuesta a experimentar con historias, estructuras y temas que no necesariamente buscan responder a las fórmulas del cine comercial ni medir su éxito exclusivamente a partir de nominaciones internacionales.
Para el académico, uno de los errores más recurrentes al evaluar la salud del cine nacional consiste precisamente en medirla únicamente a través de premios como el Oscar o de la presencia mexicana en festivales como Cannes, Berlín o Venecia.
Una menor presencia en determinados circuitos internacionales no significa necesariamente que el cine mexicano atraviese un retroceso. Incluso podría ocurrir lo contrario: que esté produciendo obras más arriesgadas que no siempre encajan fácilmente en las lógicas de premios o de mercado.
Villegas menciona como ejemplo producciones recientes cuyos guiones considera particularmente sólidos tanto en ficción como en documental.
Desde su perspectiva, cineastas y guionistas mexicanos están construyendo contrastes narrativos y propuestas formales de enorme calidad, pero acceder a esas películas continúa siendo “un verdadero reto”.
El problema, explica, no puede reducirse a decir que el público mexicano no quiere ver cine nacional.
La oferta que consigue mayores espacios de exhibición y campañas publicitarias representa sólo una parte de todo lo que se produce en el país.
Villegas señaló que el cine mexicano compite no sólo con las grandes producciones estadounidenses, sino también consigo mismo: comedias románticas, películas de terror y producciones asociadas a figuras ampliamente conocidas ocupan una proporción importante de los espacios promocionales y de exhibición disponibles.
Mientras tanto, otras películas reciben reconocimientos importantes en festivales internacionales pero permanecen prácticamente invisibles para el público general.
El académico resume la situación de manera contundente: las grandes películas mexicanas están siendo premiadas, pero no están siendo vistas.
A su juicio, México necesita repensar seriamente la importancia del marketing cinematográfico y la publicidad para conseguir que las producciones más destacadas lleguen a las audiencias.
La discusión, sin embargo, va más allá de la promoción.
Villegas plantea también un problema territorial de acceso.
Una persona interesada en cine independiente que viva, por ejemplo, en Ecatepec, puede tener cerca complejos comerciales con una oferta dominada por los principales estrenos, pero necesitar desplazarse decenas de kilómetros para encontrar determinadas películas mexicanas en circuitos alternativos.
Para el académico, no tendría sentido pedirle al público que haga ese “esfuerzo” adicional para descubrir películas que deberían estar disponibles con mayor facilidad.
Por ello, considera que la solución no depende únicamente de abrir más salas, sino también de aprovechar las herramientas digitales.
Villegas ve una oportunidad especialmente importante en Cinema México y en las plataformas públicas de distribución audiovisual.
Su planteamiento es que muchas películas realizadas con recursos públicos deberían tener una ruta mucho más clara hacia las audiencias digitales, especialmente entre jóvenes que ya consumen buena parte de sus contenidos por internet.
Para ello, considera necesario modernizar estas plataformas, fortalecer su presupuesto, acercarlas a escuelas y universidades y garantizar una oferta suficientemente actualizada y atractiva.
La discusión toca también una cuestión de acceso cultural.
Si parte del cine nacional ha sido producido mediante recursos públicos, sostiene Villegas, debería existir un esfuerzo equivalente para garantizar que las personas puedan verlo sin que eso implique recorrer grandes distancias o depender exclusivamente de los circuitos comerciales.
El cine mexicano, enfatiza, no necesita únicamente producir más. Necesita ser visto.
Porque mientras los mejores guiones permanezcan fuera de las pantallas que realmente alcanzan al público, seguirá existiendo una contradicción: películas capaces de obtener premios, reconocimientos y elogios especializados que, al mismo tiempo, permanecen prácticamente desconocidas para las personas para quienes fueron hechas.
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.
Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: (55) 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759 Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio F, 1er piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219